EFE
El atleta hizo una señal de protesta al conseguir la medalla de plata en el maratón

Una expresión y momento de euforia puede terminar en tragedia.

Feyisa Lilesa obtuvo la medalla de plata en la prueba reina de los Juegos Olímpicos, el maratón.

Luego de conseguir la argenta, el etíope teme por su vida y no quiere regresar a su país. La causa: Cruzar la meta con las manos cruzadas sobre su cabeza, simulando que estaba encadenado, como su pueblo los Oromo. 

El maratonista teme por su vida y lo expresó a distintos medios: “Si regreso a Etiopia después de esto, el gobierno va a matarme a mí y a mi familia…o me mandarán preso”, dijo Lilesa.

El medallista de plata le pidió a los periodistas que hablen de que en Etiopía no existe la democracia y los intereses económicos apoyan la represión hacia su pueblo. 

Los Oromo son una de las tribus más grandes en Etiopía y están en conflicto con el actual gobierno. En el último levantamiento del pueblo de Lilesa murió medio millón de Oromos. 

El etíope todavía no tiene seguro el país en el que residirá luego de expresarse en los Juegos Olímpicos.