¿Por qué al día 2 de julio de 2020, hay en Saltillo 564 personas contagiadas de COVID-19 y 1052 en  Torreón? Casi el 100% de diferencia.

Más allá de cuestiones sanitarias o capacidades médicas instaladas existen 3 razones políticas que explican esa diferencia: (1) la coordinación estricta y disciplinada entre el gobernador estatal y el alcalde; (2) el comportamiento ejemplar del alcalde para instalar un principio de cuidado entre la población y (3) su proactividad para aterrizar un plan integral que salvaguarde la salud y la economía de sus ciudadanos durante y después de la pandemia.

El alcalde saltillense Manolo Jiménez guardó -desde un inicio- una estricta coordinación con el gobernador Miguel Riquelme. El torreonense Jorge Zermeño no. Mientras Jiménez fue un ejemplo para los saltillenses de cuidado responsable a seguir; Zermeño ignoró tal actitud con los torreonenses.

De manera proactiva, pero coordinado con el gobernador Riquelme, Manolo implementó un estrategia integral para proteger la salud y la economía de sus conciudadanos; Jorge tiró escopetazos desarticulados.

Estas son las directrices de ese plan integral: a las personas vulnerables de las zonas rural y urbana de Saltillo Manolo entregó más de 243 mil cubrebocas; 34 mil paquetes de limpieza; 80 mil 395 paquetes alimenticios y paquetes de huevo y leche a 100 mil familias.

Dio apoyo alimenticio -de abril a junio- a 5 mil trabajadores de hoteles, restaurantes y comerciantes formales. Entregó apoyos extraordinarios a empleados del Municipio: paquete alimenticio y cheque adicional.

Realizó 1500 acciones periódicas de sanitización en sitios estratégicos de la Saltillo. Instaló 5 túneles sanitizantes en los hospitales General y del Niño, DIF y las Direcciones de Servicios Públicos y Policía Municipal. Puso 9 lavamanos portátiles en áreas pobladas. Creó la Ruta de la Salud para transportar de manera gratuita a personal de hospitales. Y otorgó 2 mil becas escolares para hijos o nietos de enfermeras.

Entre el municipio y la organización “Apoyaré” entregaron una Sala Covid-19 al Hospital General de Saltillo con 30 camas para terapia intensiva; y a distintos hospitales; 115 mil artículos de equipo médico, 17 ventiladores, 17 monitores, 20 oxímetros y 60 bombas de infusión.

Comparto otras acciones: Visitó 11 mil 155 establecimientos no esenciales. Notificó 600. Clausuró 42. Instaló 14 filtros sanitarios en las entradas a Saltillo, en coordinación con las autoridades de Arteaga y Ramos Arizpe.

Suspendió los actos de fiscalización y protección civil en actividades de bajo riesgo.

Otorgó 30% de descuento en los impuestos sobre actividades mercantiles; servicios de aseo, de tránsito y de transporte. El 80% en expedición de licencias, permisos, autorizaciones y servicios de control ambiental. El 40% en ocupación de vías públicas. El 85% en arrendamiento de locales de mercados municipales. El 50% en licencias de anuncios y de funcionamiento en 2020.

Cobró 1 peso por recargos en recolección de basura, actividades mercantiles, servicio de tránsito y expendios de bebidas alcohólicas.

E inició un programa de reactivación económica por 150 millones de pesos para micro, pequeños y medianos empresarios y comerciantes.

Zermeño sólo ha generado ayudas dispersas en entrega de despensas, cubrebocas, insumos médicos y sanitizaciones. pero nunca un plan como éste para proteger de manera integral a los torreonenses.

¿Es eso, tan poco, lo que se merecen los torreonenses? ¿Con eso se conforman?

@Canekvin

Luis García Abusaíd

Columna: Panóptico