Orgullo. El pequeño Osvaldito, centro de la vida de Osvaldo y Ángela
Cada que su padre publica sus fotografías en las redes sociales, se saturan de likes y buenos deseos para la familia

Saltillo.- Hace cinco meses que nació Osvaldito. “Ojalá no herede tus cejas”, le comentaron al orgulloso padre en una de las múltiples fotografías que sube a su cuenta de Facebook del pequeño. “Ojalá que mi trabajo no me exigiera tener que viajar en todo el estado, para estar más tiempo con él”, se dice a sí mismo Osvaldo, el padre.

Si quieres conocer a Osvaldo Aguilar Villarreal  en el aspecto personal, ni te metas a su Twitter, ahí encuentras al profesionista. Mejor en su Facebook, donde se vivió junto con él la dicha de convertirse en padre desde el 6 de enero de este año, cuando publicó una foto del ultrasonido de su pareja, Ángela Carrasco.

“Les presentó formalmente al bebé que estamos esperando”, era el mensaje que acompañaba la fotografía y enseguida una cascada de 162 comentarios de familiares y amigos cercanos, felicitándolo por la nueva aventura que estaba a punto de vivir y pidiendo, seguramente en tono de broma, que por favor no heredara las pobladas cejas de su padre.

Luego el 25 de abril la tradicional foto del quirófano, con su hijo en brazos, “Osvaldito” ya lo llamaba. Y de nuevo las felicitaciones, los signos de cariño. 192 comentarios, ¿Quién sabe si los leyó todos? Por su trabajo como gerente de la delegación Coahuila de Telégrafos TELECOMM, Osvaldo tiene que viajar constantemente, pero siempre se da tiempo para su hijo.

Para compartir una fotografía del bebé, ahora de cinco meses, vestido de “Superman” o con la playera del América, aunque ahí sus amigos lo hayan culpado por escogerle ese equipo:  “No le enseñes malos hábitos compadre”; “¿Por qué te desquitas con el niño? Dios le dé fuerzas para soportar ese castigo”, le dijeron ese día.

Así, entre las publicaciones laborales, reuniéndose con no sé quién, yendo al evento no sé cuál, a Osvaldo le gusta más presumir a su bebé y por sus creencias religiosas, siempre pide por él, siempre.

“Recuerda cada noche vaciar tu corazón de angustias y preocupaciones, para que Dios te lo llene de amor y esperanzas cada nuevo amanecer”, publicó Osvaldo una noche de junio. Qué ganas de ser padre de tiempo completo, para disfrutar de su regalo, de Osvaldito.