Foto: CUARTOSCURO
Pemex no respondió a una solicitud de información en la que se le preguntó si algunos de sus trabajadores habían muerto a manos de los huachicoleros

CDMX.- De los costos asociados al robo de combustibles en ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), hay uno que genera serias preocupaciones al Gobierno Federal: quienes “ordeñan” las tomas clandestinas agreden cada vez con mayor violencia a los trabajadores de la petrolera dedicados a vigilar las instalaciones y a cerrar las perforaciones ilegales.

El problema, de acuerdo con información de la Subdirección de Salvaguarda Estratégica de Pemex, ha llegado a tal grado que entre 2017 y 2018 (los dos últimos años de la pasada administración), entre 14 y 17 de cada 100 trabajadores dedicados a vigilar los ductos fueron agredidos por los huachicoleros.

El número de trabajadores petroleros agredidos físicamente por el crimen organizado y los huachicoleros aumentó de cuatro en 2013 a 162 en 2018.

Un año antes, 207 petroleros -la cifra más alta de esos cinco años- que realizaron trabajos de vigilancia y cierre de ductos dañados por las tomas clandestinas fueron agredidos, aunque la empresa se reservó el tipo y gravedad de las lesiones. La desventaja del personal de Pemex es que es superado en número como en equipo y armamento.

Pemex no respondió a una solicitud de información en la que se le preguntó si algunos de sus trabajadores habían muerto a manos de los huachicoleros.