Para esta nueva pelea de Saúl “Canelo” Álvarez no se ha generado tanta expectación como en las ya tradicionales funciones de 15 de septiembre con las que además, los mexicanos que viajan a Las Vegas hacen su fiesta para conmemorar el inicio de Independencia de nuestro país, lo que bien podrían hacer aquí.

Y este poco interés que se ha mostrado al momento resulta realmente contradictorio con lo que hoy por la noche se estará jugando el boxeador tapatío, ya que esta batalla, contra el ruso Sergey Kovalev, luce como el reto más importante que pudiera tener “El Canelo” en estos momentos en su carrera.

Después de firmar un contrato millonario con la empresa DAZN, lo que menos debe preocupar a Álvarez es su futuro económico y el de su familia, claro si es que mantiene la buena asesoría que hasta ahora lo ha tenido con los pies en la tierra.

Lo que está en juego es una gran oportunidad de hacer olvidar que comenzó su carrera como un producto de televisión, de demostrar que se ha convertido en un boxeador capaz de convencer a sus más duros críticos.

Hay que reconocer que en estos momentos, y desde hace unos años, no existe otro peleador mexicano que genere lo que genera el tapatío. Eso, por supuesto, lo hace blanco de los más duros cuestionamientos a los que ha respondido con madurez y con un reto importante, al convertirse en el retador para esta pelea en la que buscará el título de los semicompletos de la Organización Mundial de Boxeo, que de conseguirlo, lo pondría en la historio como el cuarto hombre en conseguir un cetro en cuatro divisiones distintas. Y con ello, parecería que ya no tendría nada que demostrar...

Pero seguramente, y sin importar que consiga tan importante triunfo, Álvarez no será capaz de unificar criterios e instalarse entre los favoritos de toda la afición al boxeo, de los verdaderos aficionados claro, ya que los villamelones a este y todos los demás deportes no cuentan en este tipo de análisis. Esa es la pelea más dura que ha tenido en los últimos años y que todavía no puede ganar.

En cualquier deporte, la credibilidad es lo más complicado de ganar, pero en el boxeo, y específicamente en el caso de Saúl Álvarez, se ha convertido en una misión imposible, sin importar que este hombre haya demostrado inteligencia, profesionalismo y un crecimiento en su boxeo. Pareciera estar condenado a ser cuestionado de por vida, sin importar los cinturones que pueda colgarse a lo largo de su carrera.

No debe ser fácil tener que convivir con eso, pero también lo ha sabido manejar. Sabe perfectamente que hay gente que nunca lo aceptará por su pasado, pero no se detiene a pensar en ellos, se ha dedicado a prepararse y este sábado volverá a exponerse contra un rival más alto y probablemente más fuerte que él. Para convencer, no debe irse hasta un posible triunfo por decisión, debe salir a noquear, a dejar claro que sabe pelar y que puede ganar sin controversias para no solamente conseguir ese cuarto cinturón, sino su triunfo más importante, el de esa credibilidad que le hace falta.

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