Ilustración: alejandro medina
Probables miembros de una célula de la delincuencia organizada desataron una balacera del tipo que parecían haberse superado en la ciudad

Poco duró el gusto en Saltillo. Acaban de cumplirse diez días de que el Instituto Nacional de Estadística e Informática, Inegi, identificó a la capital de Coahuila como “la ciudad más segura” de México, y ayer sábado, un enfrentamiento a tiros entre las fuerzas del orden y presuntos delincuentes dejó al menos a nueve personas muertas.

Las alertas en redes sociales, así como las fotografías y videos de la balacera en la colonia Loma Linda, al oriente de Saltillo, rápidamente se convirtieron en trending topic, como no sucedía desde hace alrededor de ocho años.

En efecto, los saltillenses se encontraron de pronto experimentando un déjà  vu, a pesar de apenas nos estábamos acomodando en la parte más alta del pódium de premiación, merced a ese primer lugar nacional de Saltillo como la ciudad con menor percepción de inseguridad.

Hay que decirlo: no estábamos mal. Y es que la ciudad ya había ocupado el tercer lugar durante 2018 y parte de 2019, según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del mes de marzo de este año, dada a conocer por el Inegi.

Así, la capital de Coahuila, con el 26.4 por ciento, supera por amplio margen -en cuanto a porcentajes- a la ciudad que está en segundó sitio, el municipio más rico de México, San Pedro Garza García, Nuevo León, que tiene un 34.5.

Vale la pena recordar que la ENSU mide la percepción; es decir, la manera como la ciudadanía ve, siente o interpreta la realidad en la que está inmersa. De ahí que la encuesta del Inegi lo que revela es que de cada 100 saltillenses, solo poco más de 26 se siente inseguros, en tanto que donde hay una peor percepción de inseguridad, como es en Tapachula, Chiapas, de cada 100 personas 96 sienten que no hay seguridad.

De ahí que  la balacera de ayer haya impactado tanto en el ánimo de algunos saltillenses, marcadamente los habitantes de la zona de la ciudad donde se presentó la escaramuza, que creían que enfrentamientos de este tipo eran fenómenos superados.

Un comunicado emitido por autoridades estatales sobre el caso, estableció que los nueve civiles armados que fueron abatidos por elementos policiacos del Estado y del municipio de Saltillo, eran “probables miembros de una célula de la delincuencia organizada”.

Habrá que quedarse con los señalamientos, del Fiscal General del Estado, quien llamó a no sobredimensionar los hechos, destacó que “estas acciones no son cosa de todos los días”, y prometió que “la Policía siempre actuará salvaguardando la integridad de los ciudadanos”.

Ojalá que autoridades y sociedad puedan evitar que grupos delincuenciales regresen a Saltillo y a Coahuila para pelear la plaza, con todos los riesgos que ello implica para la población. Esa película ya la vimos y ninguna persona de bien desea que se vuelva a proyectar.