1. Retador, insensible y envalentonado, el abogado Díaz Salazar, del equipo “jurídico” de la Sección 38 del SNTE , había declarado que a partir del 23 de octubre el Servicio Médico de la Sección 38 del SNTE  reactivará el cobro del 3 por ciento a los pensionados y jubilados y, de no hacerlo, no se les tendría como derechohabientes, alegando que hasta el momento no existía la notificación de una resolución de la Suprema Corte de Justicia que establezca que las aportaciones del 3 por ciento fueran inconstitucionales.

No terminaron de imprimirse esas desafortunadas declaraciones cuando la respuesta del movimiento magisterial se hizo notar ante la sede del centro de alabanza o Congreso del Estado, exigiendo la derogación de lo que ellos llaman la ley Moreira-Garay.

No se entiende la tosudez evidente del Congreso de no acatar las disposiciones de la Suprema Corte ante una ley impopular e ilegal, producto de mentes trastornadas por el poder y de tiránicos designios.

¿Acaso Samuel Rodríguez y Azucena Ramos se sumarán a la traición al magisterio del cual surgieron y por el que gozan de sus fortunas y placeres?

2. Ya que por el magisterio andamos, resulta que a Carlitos M. y su séquito de micifuces ya les llegó su día.

Lo anterior porque del war room de la profesora Gordillo les fue enviada como delegada especial la diputada Lucila Garfias, gente de confianza de la mentora hoy redimida, resucitada y restirada, a fin de ponerles un “tenme aquí” a las trapacerías de los seudolíderes magisteriales.

Garfias ha sido diputada local en el Edomex, líder del Panal en ese estado y es consejera nacional del SNTE.

Inmediato a su arribo estableció una mesa de diálogo con los maestros disidentes pensionados y jubilados, quienes le mostraron pruebas del saqueo inmisericorde de las pensiones de los docentes por parte de la triada de la familia M. (Beto, Rubén y Carlitos), por lo que la profesora tiene un amplio expediente para encarcelar por 6 cadenas perpetuas simultáneas a los citados personajes y a los achichincles que los secundaron.

Un hecho inaudito aconteció en la inauguración de la Feria “Internacional” del Libro en las instalaciones de la escuela de cuadros del PRI (antes UAdeC), ya que los organizadores incluyeron entre los invitados a Juan Díaz de la Torre, líder del SNTE en capilla, según se sabe a orden expresa de Carlitos M. en un acto derivado de la diarrea mental aguda. (Estos batos van a caer juntos, ni duda cabe).

3. Breve tiempo atrás, se supo que los comités técnicos del Impuesto Sobre Nómina (ISN) se habían reactivado con reuniones entre empresarios y la administración estatal para definir las obras que se construirán con este recurso.

Desafortunadamente para ese comité, los representantes del Gobierno incluyen a Teresa Guajardo, secretaria de Fiscalización y Rendición de Cuentas y primera sobrina del estado, y al taimado Blas Flores Dávila, secretario de Finanzas, quienes a su vez son los encargados de enturbiar las cuentas del pasado. Por lo pronto, será difícil conocer en qué se ocuparon los más de 10 mil millones de pesos que por ese concepto entraron a las arcas estatales entre 2011 a 2017.

La sospecha supone que fueron utilizados a fines distintos a los establecidos en el fideicomiso formado y se usaron para pagar los intereses de la deuda infinita de Coahuila de la dupla de los M.

La intención del actual Gobierno parece ser legítima, sin embargo, los personajes utilizados para su presentación son las mismas rémoras del pasado.

Para 2018 se prevén ingresos en ese rubro por más de 2 mil millones de pesos, que ojalá no se gasten en infiernitos o terminen embolsados por ahí.

Resulta evidente la necesidad de clarificar los destinos de ese importante ingreso del estado para la infraestructura industrial y el bienestar social para los que fueron creados, pero con esos personajes: a cuidarse la cartera.