Cruz Azul tendrá que esperar al juego de vuelta para intentar derrotar al Arcahaie/ Mexsport
El equipo B de la Máquina se conformó con un empate sin goles

La Máquina no pudo pasar del empate a cero goles contra el Arcahaie de Haití, que tuvo su triunfo moral al sacar la igualada. Amargo debut del Cruz Azul en la Liga de Campeones de la Concacaf.

Lo que no pudieron hacer equipos de la Liga MX como Tigres, Monterrey y León, lo vino a hacer el conjunto caribeño: no perder con los cementeros, aunque el ridículo fue monumental, ante un rival tan endeble.

El cuadro alternativo que mandó Juan Reynoso a la cancha careció de imaginación, de alternativas, hasta de cierta intensidad en algunos momentos, ante un equipo haitiano que se dedicó a hacer lo que únicamente estaba a su alcance: tirar gente atrás, meter la pierna fuerte y tratar de encontrar alguna descolgada para hacer daño.

En la primera parte, con 10 adversarios metidos en su propia área, lo único que alcanzó a hacer el equipo cementero fue un disparo de Elías Hernández que dio en el cuerpo del portero de rival  y un intento al poste por parte de Walter Montoya.

Conforme pasaba el tiempo, en Cruz Azul se notaba la desesperación y los del Arcahaie agarraban confianza, sabiendo que el empate a cero era un triunfo moral para ellos.

Nada le salía a La Máquina. Santiago Giménez no encontraba espacios; Missael Domínguez era el más veloz de todos, pero quien más malas decisiones tomaba, Elías se perdía, al igual que Montoya, quien fue víctima de la violencia “inocente” de los haitianos.