Sylvie Sulitzer con una pintura de Pierre-Auguste Renoir "Deux Femmes Dans" que le fue devuelta en Nueva York. Foto: AP
Sulitzer luchaba desde 2010 para la devolución del cuadro robado de las pertenencias de su abuelo, primero con la ayuda de una firma de abogados de Berlín, hasta que luego el FBI tomó el caso.

El cuadro del pintor impresionista francés Pierre-Auguste Renoir "Deux Femmes Dans" (“Un Jardin”), robado por los nazis en 1941 en Francia, fue devuelto a su dueño en Nueva York.

La obra fue robada de la bóveda de un banco de París durante la ocupación alemana en Francia y pertenecía al coleccionista de arte Alfred Weinberger, cuya nieta Sylvie Sulitzer llegó  a Nueva York desde París para recuperar el cuadro. Weinberger había guardado su colección en la bóveda cuando huyó de la ciudad al estallar la guerra.

Sulitzer luchaba desde 2010 para la devolución del cuadro robado de las pertenencias de su abuelo, primero con la ayuda de una firma de abogados de Berlín, hasta que luego el FBI tomó el caso.

La pintura fue subastada en Johanesburgo, Sudáfrica, en 1975, y luego cambió sucesivamente de manos en Londres y Zúrich hasta que fue vendida en 2013 en la casa de subastas Christie's en Nueva York.

El fiscal federal Geoffrey Berman /i) presenta una pintura de Renoir con Sylvie Sulitzer (d) en una conferencia de prensa, el miércoles 12 de septiembre de 2018 en Nueva York. Foto: AP

La mujer continúa la búsqueda de otras cuatro pinturas de Renoir que pertenecían a su abuelo y otra del artista Eugène Delacroix.

El cuadro del pintor impresionista francés Pierre-Auguste Renoir "Deux Femmes Dans" (“Un Jardin”), robado por los nazis en 1941 en Francia, fue devuelto a su dueño Sylvie Sulitzer en Nueva York. Fotos: AP

"Finalmente somos capaces de devolverle este trabajo a su dueña legítima", dijo el fiscal Geoffrey Berman. "Después de todo lo que tuvo que atravesar mi familia, se hizo justicia", expresó por su parte una conmovida Sulitzer, que vio la pintura por primera vez en la entrega realizada en el Museo de la Herencia Judía de Nueva York.

La pintura que retrata un paisaje es de 1919 y fue una de las últimas de Renoir, que murió ese mismo año, mientras sufría de una artritis reumatoidea.