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El CIEP calculó que duplicar el número de médicos y enfermeras en el país durante tres meses que dure la pandemia costará 14 mil 210 millones de pesos, y comprar pruebas contra el COVID-19 para llegar a los estándares de Corea (6 mil 100 pruebas por cada millón de habitantes) costará mil 790 millones de pesos

CIUDAD DE MÉXICO.- Aplazar la ejecución del Tren Maya, la refinería Dos Bocas, el Aeropuerto de Santa Lucía y el Corredor en el Istmo de Tehuantepec en lo que resta del año, tal como lo pide la mayoría de los analistas en el país debido a su dudosa rentabilidad económica y social, implicará liberar recursos que permitirán al gobierno federal multiplicar por seis el número de médicos y enfermeras durante tres meses para enfrentar el coronavirus, e incrementar el gasto en pruebas contra el COVID-19 que implique triplicar los niveles alcanzados por Corea del Sur.

 

Así se establece a partir de un reciente reporte del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), organismo que estimó que el gasto esperado para los cuatro proyectos insignia de la actual administración es de 43 mil 197 millones de pesos en lo que resta del año.

El CIEP también calculó que duplicar el número de médicos y enfermeras en el país durante tres meses que dure la pandemia costará 14 mil 210 millones de pesos, y comprar pruebas contra el COVID-19 para llegar a los estándares de Corea (6 mil 100 pruebas por cada millón de habitantes) costará mil 790 millones de pesos.

Con esto, ambos conceptos (duplicar personal médico y más pruebas contra el virus) serán 16 mil mdp.