Foto: Orlando Sifuentes
Al concluir el padre la misa, familiares, amigos y feligreses le desearon lo mejor.

Con 66 años de vida sacerdotal y a cargo de la rectoría de la Parroquia Padre Nuestro de Saltillo, el presbítero Humberto González celebró con una misa sus 90 años de edad; con fortaleza, deseo y entusiasmo por continuar al servicio de la Iglesia Católica.

El templo de San Francisco fue su primer seminario en Saltillo, pero recorrió Monterrey, Guadalajara, Moctezuma y Roma. Todos esos lugares le fueron especializando el don a través de sus profesores, de sus compañeros, amigos y de tantas circunstancias ya imposible de recordar.

“Quiero agradecer el sacerdocio, porque es el gran regalo que Dios me ha hecho, en todos los aspectos de la vida familiar, la vida afectiva, la vida de apostolado y en todo momento, pues he tenido esa presencia del señor que me ha regalado su amistad.

“Que difícil es decir en 20 minutos lo que he vivido en 90 años, no sé qué hablar, hay tantos temas, tantos recuerdos alegrías, amistades, que es difícil recordar las vivencias que he tenido.

“Todo lo que se me ocurre en este momento decir, (es que) hay un común denominador puesto que cuando leo el salmo 135 después de cada recuerdo, va indicando que es eterna la misericordia de Dios, esa es mi palabra, mi gratitud, mi oración, agradecer al señor por los dones que inmerecidamente me ha regalado”, dijo emotivo.

VIDA FELIZ

> Acompañado del obispo Francisco Villalobos, de los sacerdotes Gilberto Almaraz y José Luis del Río, entre otros, expresó su gratitud por los años de sacerdocio.
> José  y Esperanza, sus padres, le procrearon en 1928, once años más tarde lo ingresaron al seminario, para formarse como un sacerdote.