Archivo
El origen de los juicios ciudadanos que se promovieron fue la omisión del Comité Ejecutivo Nacional de dicho partido y de su Comisión Electoral

La Sala Regional Monterrey del Trife ordenó al Partido de la Revolución Democrática y a su Comisión Electoral, dar respuesta a las solicitudes de registro de aspirantes a precandidatos a diputados locales, por ambos principios, y presidentes municipales, en el proceso electoral de Coahuila.

El origen de los juicios ciudadanos que se promovieron fue la omisión del Comité Ejecutivo Nacional de dicho partido y de su Comisión Electoral, en dar respuesta a las solicitudes de registro de sus militantes como aspirantes a precandidatos a diputados por ambos principios, así como de presidentes municipales en el proceso electoral que se lleva a cabo en el Estado de Coahuila.

En la sesión, los magistrados estimaron que los órganos partidistas incumplieron con la obligación de pronunciarse respecto de solicitudes de registro presentadas por los aspirantes a precandidatos de distintos cargos de elección popular.

Esto, señaló la sentencia, violentó el derecho de petición establecido en la Constitución Federal, ante la pasividad de responder sobre la procedencia o aprobación de sus registros.

El Pleno de la Sala Monterrey, ordenó a la referida Comisión Electoral del PRD emitir el proyecto de acuerdo sobre las peticiones presentadas, para valorar las precandidaturas de los cargos que aspiran y, posteriormente, las remitan al citado Comité Ejecutivo para su resolución. 

José Reyes


José Reyes Quintero. Orgullosamente periodista de VANGUARDIA desde noviembre de 1999, aunque mi incursión en el periodismo se remonta al año de 1988, cuando inicié mi carrera en Monterrey, mi ciudad natal, donde estudié la carrera de Ciencias de la Comunicación en la UANL. He cubierto desde actividades policiacas hasta deportivas, incluso sociales, siempre en el periodismo escrito.  Actualmente me especializo en temas electorales, políticos, de seguridad y legislativos. Vivo de la palabra y como tal, me esfuerzo al máximo por respetar nuestro idioma.