Trump fijó el 5 de marzo como la fecha en que el programa sería cancelado, pero se seguirán emitiendo renovaciones hasta que los jueces den una solución. Mientras, un grupo de manifestantes protestó frente a la Casa Blanca contra las políticas migratorias

SAN DIEGO. — El programa DACA que protege de la deportación a cientos de miles de jóvenes iba a llegar a su fin mañana lunes, pero interdictos judiciales han obligado al gobierno del presidente Donald Trump a seguir emitiendo renovaciones, con lo que disminuye la sensación de urgencia por hallar una solución definitiva.

Trump anunció en septiembre que pondría fin al programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus iniciales en inglés), pero le otorgó al Congreso un plazo de seis meses para encontrar una solución legislativa. Las personas cuyos permisos expiraban el 5 de marzo tenían un mes para solicitar una renovación.

Un interdicto a nivel nacional emitido en enero por el juez federal de distrito William Alsup, en San Francisco, obliga al gobierno a retomar las renovaciones, pero no es aplicable para quienes intentan inscribirse por primera ocasión.

PROTESTAN FRENTE A LA CASA BLANCA

Ayer, cientos de personas protestaron en las inmediaciones de la Casa Blanca en contra de las políticas migratorias de Donald Trump, y exigieron al Gobierno encontrar una solución para las 690 jóvenes que llegaron a EU como ilegales siendo niños.

El acto fue organizado por diversas organizaciones sociales, como la Unión Americana de Derechos Civiles (ACLU) y United We Dream, cuya estrategia fue emplear las propias palabras de Trump, que en algunas ocasiones ha mostrado cierta simpatía por los inmigrantes, con el propósito de hacerle cumplir su palabra.

En enero, Trump anunció buscó condicionar el reemplazo del DACA a cambio de tres temas: fondos para la construcción del muro con México, la eliminación de una lotería que sortea visados a países con baja tasa de emigrantes a EE.UU., y la imposición de trabas a la reunificación familiar de los inmigrantes legales en la nación.

Por este motivo no fue extraño ver hoy a manifestantes portando pancartas pidiendo al presidente que "no deporte a la juventud inmigrante" o incluso exigiendo al mandatario que encuentre una solución al problema que él mismo ha creado: "Tú mataste el DACA... arréglalo antes de que sea demasiado tarde".