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La familia Manafort también debe poner a disposición de la corte cuatro propiedades inmobiliarias que tienen en territorio estadunidense.

Una jueza de Washington accedió a poner en libertad condicional a Paul Manafort, exjefe de campaña del presidente Donald Trump y le impuso una fianza de 10 millones de dólares.

En una orden judicial, la magistrada Amy Jackson, de la Corte del Distrito de Columbia, anunció que Manafort podrá salir en libertad una vez que su esposa y su hija ofrezcan información que demuestre que tienen 7 millones de dólares en el banco y se comprometan a no mover ese dinero durante el proceso judicial.

Para asegurar la fianza de 10 millones de dólares, la familia Manafort también debe poner a disposición de la corte cuatro propiedades inmobiliarias que tienen en territorio estadunidense.

Una vez que la información sea entregada, el exjefe de campaña podrá salir de su vivienda de Alexandria, en Virginia, donde lleva recluido casi dos meses, y dejar el régimen de arresto domiciliario que le fue impuesto el 30 de octubre, cuando se entregó al FBI tras ser acusado de 12 cargos, entre ellos lavado de dinero.

Manafort y el que fuera su "número dos", Rick Gates, están acusados de crear una red de entidades y cuentas bancarias en diferentes países para ocultar hasta 75 millones de dólares que obtuvieron del Gobierno prorruso de Ucrania y de otros oligarcas rusos, a los que ayudaron, por ejemplo, a mejorar su imagen en Estados Unidos.

Una vez que salga en libertad, Manafort deberá cumplir una serie de restrictivas condiciones, según detalla la jueza en su orden.

En primer lugar, deberá fijar su residencia en la casa que tiene en Palm Beach Gardens, en el sur del estado de Florida, y estará sujeto a un toque de queda que le obligará a permanecer en su vivienda todas las noches, entre las 11:00 y las 7:00 horas.

Además, deberá permanecer en el área geográfica de los condados de Palm Beach y Broward, ambos dependientes de la corte del distrito sur de Florida.

Para viajar a Washington, donde debe comparecer ante la corte no tendrá que pedir permiso, pero sí deberá presentar una petición formal para viajar a cualquier otro lugar del territorio estadunidense.

Según las condiciones fijadas por la jueza, Manafort deberá mantenerse lejos de las estaciones de tren y autobús y tampoco podrá acercarse a los aeropuertos, puesto que tiene prohibido salir del país y tampoco puede solicitar un pasaporte, que le fue retirado por la Justicia para evitar que se dé a la fuga.

El inicio del juicio en su contra está fijado para el 7 de mayo de 2018.