Especial

El miércoles pasado dio inicio la edición 2020 del Festival Internacional de Cine de Venecia, el primero presencial desde el inicio de la pandemia, teniendo a la actriz australiana Cate Blanchett como presidenta del jurado.

Cate Blanchett, quien entre otras cosas tiene en su haber dos premios Oscar por su trabajo en la biopic “El Aviador” (Martin Scorsese, 2004) y “Jazmín Azul” (Woody Allen, 2013), también obtuvo en su momento dos nominaciones a la estatuilla dorada tanto a la Mejor Actriz de Reparto del 2007 por interpretar nada menos que a una versión andrógina de Bob Dylan en “Mi historia sin mí” como a la Mejor Actriz del 2015 por la historia lésbica de “Carol”, ambas dirigidas por el cineasta norteamericano Todd Haynes. Gracias a “Mi historia sin mí”, por cierto, previo a la nominación al Oscar de la Blanchett la cinta obtuvo durante su premiere mundial en Venecia el Gran Premio del Jurado además de haber estado compitiendo por el máximo galardón de la contienda, el León de Oro.

Utilizo estas referencias con respecto al trabajo de la actriz con el realizador Todd Haynes porque curiosamente en días pasados aterrizó en la plataforma de Amazon Prime su más reciente película, “Dark Waters” (2019), que aunque el título literal es el de “Aguas Negras” (y es el que por el significado que encierra hubiera sido el más adecuado al momento de traducirse al español) se le asignó el título de “El precio de la verdad” cuando estaba programada a estrenarse en las salas de cine bajo la distribución del sello de Corazón Films pero debido a la pandemia primero estuvo disponible para su renta en Cinépolis Klic para en días pasados incluirse en esta otra opción competidora en streaming.

“Dark Waters” nos cuenta una historia basada que gira alrededor del abogado corporativo Rob Bilot (interpretado por Mark Ruffalo, mejor conocido por su interpretación del superhéroe “Hulk” en la saga de películas de “Avengers”), quien a finales de los años 90 es requerido en el despacho del que forma parte en la ciudad de Cincinnati para hacerse cargo de una demanda contra una poderosa compañía que por sus desechos químicos ha ocasionado una severa contaminación a las aguas de toda una comunidad rural que se ha visto afectada directamente tanto en su patrimonio en cuanto a cosechas y animales expuestos a este problema, hasta la propia integridad física de varios habitantes. Complementan el reparto los ganadores del Oscar Anne Hathaway y Tim Robbins, como la esposa y el jefe de Bilot.

Ya que mencionamos al poco conocido realizador Haynes, cuando menos a nivel comercial, irónicamente con su película anterior a “Dark Waters”, “Wonderstruck” (2017), que como “Carol” estuvo nominada en su caso a la Palma de Oro del Festival de Cine de Cannes de su año, aunque estuvo anunciada para estrenarse por un buen rato en salas como las de Cinépolis nunca llegó, pero afortunadamente puede accederse a ella también en la plataforma de Amazon Prime para gozar de un buen programa doble del talentoso director.

“Wonderstruck”, por su parte, cuenta a través de bellas imágenes de blanco y negro y muy pocos diálogos dos historias paralelas de dos niños separadas en un espacio cronológico de 50 años: en la primera de ellas una niña , Rose (Millicent Simmons), quien en 1927  busca a la actriz que la ha inspirado a dibujar, y la segunda, de 1977, a un niño, Ben (Oakes Fegley), que se lanza en la búsqueda de su padre. 

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Alfredo Galindo

Columna: Cinelectronico

Productor, Director y Guinista de cine.

Columnista del periódico Vanguardia desde 1995, escribe sobre música, cine y televisión. Combina la pasión de escribir con la creación cinematográfica.