La explotación de hidrocarburos mediante la utilización del método del fracking ha sido uno de los temas más discutidos a lo largo de los últimos años en México y el mundo. La polémica en torno a dicha técnica es recreada por dos claros bandos contrapuestos: los entusiastas impulsores de la idea de un lado y sus detractores irreductibles del otro.

Ambos contingentes han ofrecido largamente argumentos en uno y otro sentido, ponderado tanto las presuntas ventajas que tendría utilizar dicho procedimiento en nuestro País como los supuestos perjuicios que acarrearía su empleo, sobre todo para el medio ambiente.

Hasta antes del triunfo electoral de Andrés Manuel López Obrador parecía que la victoria estaba más cerca para los promotores del fracking, pero luego de las elecciones de julio del año pasado cualquiera habría apostado –y probablemente lo siga haciendo– a que el asunto estaba zanjado a favor del bando contrario.

Y es que el hoy Presidente de la República ha sido muy claro al señalar en repetidas ocasiones –varias de ellas en Coahuila– no solamente que está en contra del empleo del fracking, sino que en México “está prohibida” dicha técnica.

Con todo y eso, uno de los coahuilenses más cercanos al Presidente, el senador Armando Guadiana Tijerina parece no estar del mismo lado de la mesa en este tema y se ha declarado a favor de que se exploten los yacimientos de hidrocarburos con que cuenta Coahuila en la Cuenca de Burgos.

Ayer mismo, acompañado de diferentes representantes de cámaras empresariales, el senador Guadiana anunció que el próximo mes de noviembre presentará una iniciativa de ley “para el aprovechamiento de recursos no convencionales de hidrocarburos”, lo cual implicaría utilizar el fracking.

Los representantes empresariales que acompañaron al legislador coahuilense expresaron en el mismo evento su expectativa para que el presidente López Obrador “reconsidere” su postura respecto de la polémica técnica.

La pregunta obligada es: ¿tiene o no Morena –partido que cuenta con la mayoría parlamentaria en el Congreso Federal– una postura uniforme en torno a la utilización del fracking como estrategia para explotar hidrocarburos, o es sólo el senador Guadiana quien “discrepa” de la postura del Presidente?

Por otra parte, y a la vista de la posición monolítica que los legisladores de Morena han mostrado hasta ahora en relación con las posiciones adoptadas por el presidente López Obrador, resulta obligado cuestionar si el planteamiento realizado por Armando Guadiana va a conducir realmente a una discusión seria sobre el tema o sólo se trata de un declaración que busca atraer reflectores.

La información sobre los pros y contras del fracking ha sido largamente socializada en Coahuila y, hasta ahora, parte del argumento ha sido señalar como sus promotores a los gobiernos e individuos militantes de otras fuerzas políticas, a quienes se ha acusado de sólo pretender ganancias a cualquier costo.

Pero si Armando Guadiana ha decidido colocarse a la cabeza de la promoción del método, el hecho acaso permita que el asunto se discuta sin la contaminación política a la cual ha estado sometido hasta ahora. Cabría esperar que, más allá de discrepancias ideológicas, el tema sea zanjado con rapidez.