Hola, quisiera compartir mi situación. Me mudé de casa de mis papás hace un año, fue un reto enorme y un gran paso hacia la vida adulta, pero cuando decidí irme a vivir sola me encontré con el reto más grande. Al principio, una de las cosas que más me preocupaba de mudarme sola era el dinero: ¿me alcanzaría para pagar la renta, los servicios y vivir?

Me puse a hacer cuentas y me di cuenta de que era posible, pero tendría que recortar muchos gastos: dejé de pagar la natación, la terapia, y tuve que recortar gastos como el Uber y la comida a domicilio.

Cuando esto empezó, pensé que nunca más iba a poder salir o que no iba a volver a comprar ropa o cosas, pero entonces lo compensé tomando trabajos adicionales que me permitieran consentirme un poco. Aunque parezca una exageración, vivir sola me trajo toda la libertad que necesitaba en esta etapa de mi vida, y con ella la felicidad. Ahora por la cuarentena estamos encerrados, pero esto me ha servido para reflexionar al respecto. Lo quería compartir.

Decidida

 

Estimada Decidida:

Vivir sola implica demasiadas responsabilidades, pero además la cereza del pastel de una cadena de decisiones que te hacen crecer como persona y a tomar otro rumbo en tu vida para conocerte mejor, sin duda tendrías que vivirlo alguna vez y lo disfrutarás muchísimo más ya verás. Felicidades y gracias por compartirlo con nosotros.