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La reducción del gasto público y la falta de inversión fueron los factores que provocaron un menor dinamismo, y en adelante se requiere confianza en los proyectos del gobierno para que la economía pueda repuntar a partir de 2020

Las decisiones tomadas por el gobierno federal se han vuelto una de las principales preocupaciones por el desempeño de la economía mexicana, razón por la cual inversionistas y analistas dan por hecho que no crecerá este año.

La reducción del gasto público y la falta de inversión fueron los factores que provocaron un menor dinamismo, y en adelante se requiere confianza en los proyectos del gobierno para que la economía pueda repuntar a partir de 2020.

El banco de inversión Bank of America Merrill Lynch (BofA) recortó la perspectiva de crecimiento de 0.5 a cero por ciento para este año.

Para 2020, anticipó, el producto interno bruto (PIB) se expandirá 0.9 por ciento, no uno como se calculaba anteriormente.

Las decisiones del gobierno siguen siendo la principal preocupación. Ahora, 77 por ciento de participantes (en una encuesta a inversionistas globales) cree que México perderá el grado de inversión. Dicha percepción se cuenta en el nivel más alto en lo que va del año, indicó BofA en un reporte sobre América Latina.

El grado de inversión refiere qué tanta confianza hay en que un país pague los papeles de deuda, mismo que las principales calificadoras de riesgo (Fitch Ratings, Standard & Poor’s y Moody’s) han recortado a lo largo del año para México, en línea con la baja a Petróleos Mexicanos (Pemex), principal empresa estatal. Ello tiene como resultado que el financiamiento extranjero sea más costoso.

De acuerdo con el documento de BofA, el principal riesgo en México –a consideración de 58 por ciento de analistas– tiene que ver con las decisiones del gobierno.

Le sigue la desaceleración de la economía estadunidense (23 por ciento), aranceles en el comercio con Estados Unidos (8 por ciento) y 4 por ciento ubica como primer alarma la baja en la calificación de Pemex, misma proporción de quienes la ven en la ratificación del Tratado México, Estados Unidos y Canadá, que a un año de su firma no se ha concretado.

México y Argentina serán la economías de América Latina que verán un mayor deterioro. A contracorriente irá Brasil, resume.

El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) descartó que el país pierda el grado de inversión, pues, pese a la desaceleración y a una confianza que no se ha logrado concretar, se ha mantenido a rajatabla la responsabilidad fiscal, expuso Gabriel Casillas, presidente del Comité Nacional de Estudios Económicos.

El IMEF redujo la expectativa de crecimiento para 2019 de 0.3, que contemplaban un mes atrás, a 0.1 por ciento. Para 2020 la pasó de 1.25 a 1.1 por ciento.

La economía mantiene el freno por falta de inversión y el gobierno ha sido uno de los principales actores que han dejado de hacerlo, subrayó Fernando López Macari, presidente del instituto.

Casillas destacó que hay claridad en el gobierno federal sobre los proyectos en que pretende invertir, pero la iniciativa privada también requiere confianza.

Expuso que los proyectos que plantea el gobierno no son rentables a largo plazo. No obstante, de realizarse sería ganancia, pues al final del día van a ser obras que ayudarán al crecimiento, consideró.

Grupo Financiero Monex también redujo su previsión de crecimiento para 2019, al pasarla de 0.5 a 0.1 por ciento. Para 2020 calcula un avance de 0.8 por ciento.