Foto: Esmirna barrera

Los Pueblos Mágicos serán puntos focales y hasta lugares ancla
para el turismo social y de naturaleza

En una ruta que ya no admite improvisaciones pues, está claro en la Agenda 2030, si la humanidad no trabaja para cumplir las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas será muy difícil la vida en el planeta; el turismo es una actividad económica que debe cumplir estas metas si quiere sobrevivir.

En este contexto el nuevo paradigma del sector turístico desde la visión oficial es promover un turismo inclusivo, que no deprede los recursos naturales y que se alinee al cumplimiento de los ODS, paradigma nada fácil pues requiere de cambios estructurales, pero más importante aún, requiere de cambios en la manera de pensar y actuar de los prestadores de servicios turísticos y de una base legislativa que garantice la certidumbre empresarial.

Me refiero a las empresas mexicanas del turismo de todas las dimensiones, particularmente las Pymes que se localizan en los Pueblos Mágicos. Las empresas trasnacionales que explotan el turismo de sol y playa están en otro renglón.

El programa Pueblos Mágicos creado en 2001 parecía no ser considerado en los planes de la nueva administración federal, pero no es así, pues se ha anunciado un proyecto para su mejora urbana, y los Pueblos Mágicos serán puntos focales y hasta lugares ancla para el turismo social y de naturaleza.

Me parece trascendente que Diego Poot Grajales, vicepresidente del Comité Directivo de Comités Ciudadanos de Pueblos Mágicos, haya coordinado en días pasados el Primer Foro Regional Comités Ciudadanos de la Zona Centro de México en Tequisquiapan, Querétaro, con propósitos afines a la construcción de capacidades, me parece algo muy importante.

En el foro se ventilaron temas como los de competitividad turística, tecnología de la información, cadenas productivas turísticas, gobernanza, seguridad y organización de ferias, además de compartir experiencias de cómo se evalúan los comités ciudadanos.

Ofrecí en este estratégico foro el tema “Incorporación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible a los Pueblos Mágicos”. Este propósito confluye con el paradigma de la autoridad federal en la materia, pero mucho más allá está relacionado con ODS que requerimos alcanzar, como el “Fin de la pobreza” y el “Hambre cero”.

Para efectos del turismo sustentable recomendé la adhesión y compromiso de los Comités de Pueblos Mágicos para con los ODS, uno de ellos es el de “Agua limpia y saneamiento” y otro el de “Vida de ecosistemas terrestres”; imposible ofrecer al turista un espacio en el que esté ausente el agua potable y en el que haya recursos naturales mermados.

Ya existe un Índice de Ciudades Sostenibles para 59 zonas metropolitanas en México que creó el CIDE con apoyo de instituciones como el Centro Mario Molina y que financió un banco. Pregunté a la audiencia: ¿Por qué no pensar en un Índice para Pueblos Mágicos partiendo del cumplimiento de indicadores de sostenibilidad asociados a los ODS?

Lo que no se evalúa y mide no puede mejorarse. Estamos viviendo un tiempo que precisa de puntualizaciones, no de ocurrencias de genios inspirados.

Por ello me siento orgulloso de que los Comités Ciudadanos de Pueblos Mágicos hayan firmado el 1 de mayo pasado la Declaratoria de Tequisquiapan, en la que se inscribió el compromiso de los 121 Pueblos Mágicos para cumplir los ODS. Este documento histórico significa que el Programa Pueblos Mágicos está en la línea internacional de sustentabilidad.