Atacar las finanzas del crimen organizado es uno de los elementos esenciales para el debilitamiento de las mismas, por ello, se debe celebrar que el Gobierno Federal busque fortalecer las dependencias que se encargan de detectar movimientos financieros irregulares, que podrían constituir lavado de dinero, ya que esta acción será fundamental para identificar y congelar los activos de los grandes cárteles de la droga en México.

Sin embargo, los avances que está teniendo el Gobierno Federal en este rubro, los está perdiendo en otro. Hace un par de días el periódico el Economista publicó una infografía en donde mostraba el comparativo la cantidad de decomisos de droga, de los primeros tres meses de gestión de Felipe Calderón, Enrique Peña y Andrés Manuel López. Donde las cifras del actual gobierno, son por decirlo menos, decepcionantes.

Reproduzco algunos ejemplos para ilustrar el punto. Mientras que en los primeros tres meses de gestión el gobierno de Calderón decomisó más de un millón 400 mil kilos de cocaína y el de Peña más de un millón 300 mil kilos, el de Obrador obtuvo la irrisoria cantidad de cuatro kilos, lo cual nos hace suponer que en realidad no los decomisaron, sino que arrestaron a unas cuantas personas que traían algunos gramos de drogas y al sumarse el total de la droga de todos los arrestos, da un total de cuatro kilos.

En ese mismo periodo, el gobierno de Calderón decomisó más de 39 mil kilos de metanfetamina y el de Peña más de 2 millones 500 mil kilos, mientras que el actual gobierno se quedó en 17 kilos. En Mariguana al gobierno de Obrador le va un poco mejor, con más de 30 mil kilos decomisados, pero de nuevo está lejos de los 79 mil de Calderón y los 102 millones 831 mil kilos de Peña.

Uno podría pensar que el Gobierno Federal no debería gastar tantas energías en conseguir decomisos de droga, que sin duda exigen una inversión de tiempo, dinero y capital humano muy grande. Sin embargo, de poco sirve que mejores tu capacidad de inteligencia financiera, detectes cuentas o activos irregulares y se los quites a las organizaciones, si dejas intacta su principal fuente de ingresos.

Es decir, dejas que las organizaciones acumulen dinero, como gobierno no pones ninguna traba al inicio de la cadena y luego al final del proceso, que es el lavado de activos, detectas una pequeña proporción de los recursos y se los decomisas. La lógica nos indica con claridad, que en ese escenario será imposible debilitar a las organizaciones criminales, porque sus fuentes de generación de riquezas no se ven afectadas y por tanto, seguirán acumulando riqueza y financiando sus actividades.

Para que la estrategia funcione esta debe atacar por ambos frentes, cerrar la pinza en lenguaje coloquial, al atacar tanto las fuentes de generación de riqueza, a través de actividades como el decomiso o la legalización de algunas drogas, como el combate al lavado de dinero y congelar los activos detectados de las organizaciones criminales.

victorsanval@gmail.com

@victorsanval