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¿Existe el destino? ¿Existe un final al cual estamos obligados a llegar sin la capacidad de decidir otra meta? En ‘La Hoguera’, de David Paquet, sí existe y no es un camino agradable

Claudette, Claudia y Claudina, Carol y Clemente y Carolina están destinados a ser parte de un círculo vicioso de perversión y oscuridad, sujetos a demonios que no pueden controlar, a decisiones que los hacen caer más profundo pero ¿podrán escapar de ahí?

“La Hoguera” de David Paquet, es la más reciente producción de Diáspora Teatro, una puesta en escena que presenta una tragedia del ser humano, con personajes atados por sus pasiones, deseos y esperanzas a través de tres actos que se entrelazan de manera muy particular entre sí.

“Este texto yo lo leí el primer día que llegué a Saltillo, ahora que me regresé a vivir en febrero. El texto me lo pasó Héctor Castañeda, el traductor original de la obra del canadiense David Paquet. Héctor fue el primero en traducirla y montarla en México, de hecho esta es la segunda vez que se monta en el país”, comentó para VANGUARDIA Luis Falcón, director de la puesta.

En algún momento del año pasado él me comentó del texto, me lo mandó y se quedó en mi correo hasta que llegué a la ciudad. Cuando la leí, en esa misma noche, después de desempacar y arreglar mi cuarto me desvelé leyéndolo. Los giros que hace el autor son una cosa alucinante, los personajes bellísimos y el gran aporte del texto es su economía, en muy poco dice mucho”.

Dividida en tres actos, cada uno cuenta las historias de sus personajes principales. El primero se aboca a las hermanas Claudette —una mujer sin instinto maternal cuyo hijo Gabriel está lejos de la normalidad—, Claudia —oculta en su hogar durante meses luego de un episodio irracional de amor— y Claudina —cuya vida se desarrolla entre mentiras e ilusiones—, quienes viven hacinadas en un edificio de tres pisos.

El segundo acto se enfoca en Clemente y Carol. Él es un hombre solitario, fanático de los videojuegos, sin esperanza de conocer el amor. Ella, igual de retraída, se encuentra de luto por la pérdida de su gato, el único amor de su vida. Ambos, hijos adoptivos en familias donde no encajaban, encontrarán el amor a partir de sus respectivas soledades.

Mientras que el tercero se trata del monólogo de Carolina, una mujer madura que vive una vida monótona, también en soledad, pero ajena y despreocupada ante la perspectiva de nunca haber tenido alguna relación sentimental o el contacto sexual con otro ser humano, hasta que en ella despierta un deseo perverso que la llevará a tocar fondo.

“La leí en febrero, tramité los derechos inmediatamente y yo creo que para marzo ya estábamos trabajando en el elenco”, comentó Falcón, “todos cuando leyeron el texto quedaron arrobados, es una obra que vale mucho la pena, cuando lo lees te trastoca, toca tu propia angustia, lo mortífero que hay en uno”.

Luis aseguró que la obra, a nivel técnico, es muy compleja y exige de los actores no sólo una excelente interpretación sino también una sincronía muy particular, que permita al espectador entender poco a poco el mensaje que se oculta entre cada uno de los actos.

“Es una obra que la estamos haciendo con regla, matemáticamente, casi casi milimétrica, para que allí donde va a haber la locura que vas a ver los actores no se pierdan y el público tampoco”, comentó sobre el dispositivo, “si nos desconcentramos tantito todo puede fallar”.

Porque “La Hoguera” promete varios giros en la trama, que añadirán a la oscuridad y el drama que ya de por sí contiene, con temas de los cuales el público será partidario durante la puesta para después convertirse en jurado de las acciones en escena.

El elenco está conformado por Ana Laura Corpus (Claudette), Sylvia Vilchis (Claudina), Alejandra Ugalde (Claudia), Armando Quiñones (Clemente), Jessica Rocca (Carol) y Dona Wiseman (Carolina).

Esta es la primera ocasión en que Jessica incursiona en el teatro, mientras que se trata de la segunda vez que Dona lo hace, pues ya hace tres años que debutó —también bajo la dirección de Luis Falcón— con el obra teatral “Wit”.

“Todos hemos estado trabajando desde marzo a la fecha un proceso bastante amplio de creación”, comentó Falcón, “como unos dos meses nos vimos solamente actor y yo, nada más, después vino una segunda fase donde comenzamos a montar cada acto y luego al gran fase donde armamos ya toda la obra con esta complejidad matemática que mencioné”.

Luis Falcón es, además, licenciado en psicología, disciplina que no duda en integrar en sus puestas en escena —las cuales siempre se caracterizan por abordar los recovecos más profundos de la mente humana— y “La Hoguera” no es la excepción.

“Toda la base de esta obra, la lectura que yo le doy es totalmente psicoanalítica, los actores leyeron psicoanálisis, y para mí tenía todo el sentido del mundo esta relación y me generaba como mucha urgencia contárselo al público”, explicó.

“Primero quería contármelo a mí mismo, porque es un fenómeno que nos habita. Porque al final del día todos somos personajes rotos, personajes fracturados, atravesados por un dolor primario, estamos dolidos y al mismo tiempo enamorados del dolor y justo eso nos hace repetir y cumplir nuestra propia tragedia.

“Un maestro me decía que el psicoanálisis es la ciencia del anti-destino, es una corriente que nos ayuda a romper con esa tragedia y aunque estos personajes no van a romper con la tragedia, la forma de poderlo comprender tenía que tener esta mirada”.

Esta producción se presentará los viernes, sábados y domingos de septiembre a partir del siete, en Casa La Besana a las 20:00 horas, con un costo de entrada de 200 pesos que promete valer cada centavo.

¡No te lo pierdas!
La Hoguera de David Paquet
Dirigida por: Luis Falcón
¿Dónde?: Casa La Besana
¿Cuando?: Viernes, sábados y domingos de septiembre
20:00 horas
General: 200 pesos