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El centro de readaptación se cerró para retomar el control de los penales en el estado y también porque ya era inoperante por las condiciones en que estaba

Monterrey, Nuevo León.- Una red de mil 600 extorsionadores que operaba desde el desaparecido Penal del Topo Chico fue desarticulada por el gobierno del estado con el cierre de ese centro penitenciario, el cual dejó de existir el 30 de septiembre del año pasado.

Según Manuel González, secretario General de Gobierno, el centro de readaptación se cerró para retomar el control de los penales en el estado y también porque ya era inoperante por las condiciones en que estaba.

El Penal del Topo Chico tenía 76 años de historia al momento de cerrar sus puertas luego de que los internos que estaban en ese lugar fueron reubicados en otras cárceles.

“Además de que era un centro penitenciario obsoleto, encontramos una red de extorsión muy grande que tenía alrededor de mil 600 personas que eran, cada uno de ellos, uno de los PPLs internados ahí”, comentó el funcionario estatal.

Detalló que los extorsionadores realizaban sus actividades ilícitas tanto en el interior del Topo Chico como hacia el exterior aunque dijo desconocer la cantidad de dinero que recaudaban.

Precisó que la administración estatal tiene actualmente el control de los penales estatales situación que no se registraba hace 30 años.

“Las instrucciones del gobernador fueron tomar el poder en los penales”, comentó.

Dijo que para el final de la administración de Jaime Rodríguez Calderón se contempla que los cinco centro penitenciarios que tiene la entidad estén certificados.

El funcionario estatal se refiere a Cadereyta, Apodaca 1 y 2; Menores y Femenil.

Además del dinero que generaban las extorsiones, el funcionario estatal dijo que esta el tema de la incidencia delictiva que se extendía a la sociedad y la perjudicaba.

El Penal del Topo Chico será demolido y en su lugar se hará un parque y el Archivo General del estado.