Búsqueda. Antonio Verástegui González y su hijo Antonio de Jesús Verástegui Escobedo desaparecieron el 24 de enero de 2009. / Archivo
Un grupo de civiles armados, presuntamente al servicio del grupo Los Zetas, desapareció a Antonio, de 51 años y a su hijo Antonio, de 18

A ocho años de la desaparición de Antonio Verástegui González y su hijo Antonio de Jesús Verástegui Escobedo, ocurrida un 24 de enero en un camino rural de Parras de la Fuente, la familia sigue sin tener justicia. 

Un grupo de civiles armados, presuntamente al servicio del grupo Los Zetas, desapareció a Antonio, de 51 años y a su hijo Antonio, de 18, el 24 de enero de 2009 cerca de las 23:30 horas. 

 

Jorge Verástegui González, familiar de las víctimas, publicó en sus redes sociales que 8 años de la doble desaparición no hay resultados en las búsquedas y acusó que las investigaciones emprendidas únicamente son simuladas. 

“Los esfuerzos de nuestra familia continúan sin tener resultado efectivo. La criminalidad e impunidad no permiten acceder a una búsqueda real y efectiva. Las acciones del Gobierno del Estado de Coahuila son discursivas y de simulación. La protección de la actual administración con la anterior es la innegable consecuencia de una continuidad”, escribió.

 

“Aunque los servidores públicos que entorpecieron y dilataron por años nuestro caso ya no se encuentran en la Subprocuraduría, al ser premiados con un mejor cargo, los cambios en la investigación continúan sin hacerse presentes y la búsqueda es simulada”, afirmó. 

“Cada día es más doloroso y pesado que el anterior. Nos cansamos, pero sabemos que si permitimos que el agotamiento nos venza, el Estado habrá ganado: habrá desaparecido por completo a Toño y a Toñín. Si dejamos de buscar, nadie más lo hará. Si cerramos la boca, nadie más gritará sus nombres. Si morimos, ellos morirán con nosotros. Por ellos continuamos”, dice esperanzado.

 

En 2012 autoridades coahuilenses revelaron que existía una lista con la desaparición de mil 600 personas desaparecidas, que incluía casos de secuestros, extravíos y ausencias; aunque la misma lista incrementó a mil 800 personas a final de año. Hasta 2014 Coahuila se encontraba entre los cinco estados más violentos del país junto a Veracruz, Chihuahua, Durango, Sinaloa, Nuevo León y Tamaulipas. 

Los expedientes de Antonio y su hijo forman parte de los más de 26 mil que existen por desaparición en México entre 2006 y 2015. Según el Registro Nacional de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED) de la Procuraduría General de la República (PGR) en este periodo en Coahuila desaparecieron mil 286 personas, aproximadamente.