Lugar. En el callejón que divide la casa de Pedro de la de su vecino, lo encontró su esposa cerca de morir. / ULISES MARTÍNEZ
Las carencias económicas y la desesperación, llevaron a Pedro Hernández a atentar contra su vida

Fue Teresa Barrera Martínez, de 29 años, quien evitó que su esposo Pedro Hernández Briones, de 35 años, se quitara la vida en uno de los pasillos que dividen las casas en la colonia Mirasierra.

Cerca de las 09:10 horas de ayer, elementos de Bomberos acudieron a la calle 5 entre las calles 10 y 12 en la mencionada colonia, donde se reportaba una persona lesionada.

 

En el lugar también estaban los oficiales a cargo de la unidad M-14 30, quienes ayudaron a Teresa a bajar a su marido de las varillas de donde se había colgado.

Teresa había hablado con su marido minutos antes, éste le comentó que ya estaba desesperado por la falta de oportunidad de trabajo y debido a la escasez de dinero para mantener a su familia, por lo que salió del domicilio en estado depresivo.

 

Al ver que no regresaba Pedro, Teresa fue a buscarlo y fue en el pasillo atrás de donde viven donde lo localizó ya pendiendo de la cuerda.

 

Al verlo en esa condición, la mujer fue en su ayuda arribando los oficiales municipales quienes habían recibido ya el reporte y lo bajaron para que fuera atendido por los paramédicos de bomberos.

Una vez estabilizado fue subido a la ambulancia y trasladado a las instalaciones del Hospital General en estado delicado, será ahora los galenos quienes tengan la responsabilidad de que el hombre se recupere de sus lesiones y se le de tratamiento por su depresión.