Población. El campamento llegó a albergar a más de 2 mil habitantes. EFE
El asentamiento irregular, que colindaba con la ciudad de Brownsville, Texas, fue escenario de imágenes fatídicas como la muerte de Óscar y Valeria,

MATAMOROS, TAMPS.- El desmantelamiento del campamento de la fronteriza ciudad mexicana de Matamoros simboliza el fin de la brutal política migratoria del expresidente estadounidense Donald Trump, mientras decenas de personas llegan de nuevo a la localidad buscando cumplir el sueño americano.

Con el paso del último grupo de solicitantes de asilo a Estados Unidos, el viernes las autoridades del Instituto Nacional de Migración y del municipio de Matamoros, aceleraron la limpieza del sitio que por casi dos años fue habitado por centroamericanos, mexicanos y personas de otras nacionalidades.

Lo que en el año 2019 “floreció” como un campamento, a orillas del Río Bravo, bajo condiciones inadecuadas, quedó reducido a pilas de casas de campaña y toneladas de desechos que se calcula sean removidos en una semana.

“Fue una realidad muy triste, muy trágica, que nunca debió haber existido, pero existió. Ahora se corrigió, esperemos que jamás vuelva a pasar lo que hemos visto aquí”, declaró la coordinadora de Caridades Católicas en el Valle de Texas, Norma Pimentel.

El asentamiento irregular, que colindaba con la ciudad de Brownsville, Texas, fue escenario de imágenes fatídicas como la muerte de Óscar y Valeria, padre e hija migrantes, que fallecieron ahogados cuando intentaban llegar a EU.

El pasado 12 de febrero, el Gobierno de Joe Biden anunció la reapertura a partir del 19 de febrero de los casos de los solicitantes de asilo devueltos a México por un programa del expresidente Donald Trump.

En el campamento se llegaron a contabilizar más de 2 mil habitantes, pero con el paso del tiempo y el endurecimiento del Protocolo de Protección a Migrantes (MPP en inglés), muchas las familias abandonaron el lugar, mientras que otras, cansadas de las precarias condiciones, alquilaron casas en Matamoros y el número se redujo a 700 migrantes.

“El campamento se cierra completamente. Todo migrante que está en México, que está en MPP, va a continuar con el proceso de ACNUR”, dijo Pimentel.