Controversia. Su organizador se vio envuelto en acusaciones de plagio y problemas legales con los participantes y la popularidad del evento, a partir de su edición 2020, peligra. | Foto: Especial
31 días, 31 dibujos a tinta inspirados en una palabra clave. Sencillo, podría parecer, pero el fenómeno del Inktober ha conquistado al mundo de la ilustración, aunque tal vez no por mucho tiempo

Inktober es un reto virtual por el cual artistas e ilustradores de todo el mundo, durante el mes de octubre, realizan un dibujo a tinta cada día, basándose en una palabra clave sugerida por el organizador de este evento anual.

Su origen se encuentra en el ilustrador y artista gráfico Jake Parker, quien en 2009 lo ideó como una estrategia para que él pudiera practicar su dibujo de manera diaria, pero pronto cientos de miles de otros artistas se unieron y para 2015 ya era todo un fenómeno mundial.

Sin embargo, el año pasado, a una década del primer reto, Parker fue acusado de plagio y se encontró en una controversia aún mayor luego de que, tras registrar la marca de Inktober como suya, muchos de los artistas participantes recibieron reclamos legales por haber utilizado el nombre en obras que ellos hicieron como parte del reto y que comercializaron.

Para muchos de los seguidores fue una gran decepción este acontecimiento, pues aunque el supuesto plagio ha sido debatido y hay quienes consideran que no hay tal, pocos han podido negar la postura del organizador al momento de registrar la marca como suya y convertir una actividad al principio pública en escaparate para su propia marca.

Los reclamos legales que se dieron en aquel momento evitaron que los artistas comerciaran con sus dibujos originales, creados bajo el reto del Inktober, y llevaron a que Parker emitiera un comunicado en el que aseguraba que el nombre podía ser utilizado bajo ciertas consideraciones.

El organizador expresó que “por favor no usen mi logo de Inktober, esto está reservado para patrocinadores” y que “está totalmente bien que usen la palabra como subtítulo junto con el nombre del año en que se participó, por ejemplo, ‘Basado en el Inktober 2019’”.

De acuerdo con él, su interés principal al registrar la marca era lidiar con los piratas que estaban vendiendo mercancía de todo tipo utilizando el logo del Inktober, aunque se disculpó con  los artistas afectados justificándose en que “tal vez hayamos actuado muy ampliamente al principio y sin querer hayamos bloqueado a artistas legítimos”.

En el mismo comunicado reiteró que esto no lo hizo con la intención de “evitar que los artistas tengan ganancias de su propio trabajo y definitivamente no busco robar tu trabajo, ni tampoco recibir pago por trabajo que ya se vendió”.

Sin embargo, la confianza de los artistas se vio fracturada y mientras unos activamente esparcieron la noticia otros tantos solo decidieron dejar de apoyar el evento.

Si bien desde antes ya existían listas alternativas con palabras clave o incluso dinámicas diferentes y atractivas, para variar lo que se podía hacer durante el mes de la tinta, a raíz de esta controversia cada vez más propuestas han surgido.

Estas no solo se presentan ya como una alternativa, sino que buscan de manera directa tomar distancia del reto iniciado por Jake Parker, y muchos artistas han seguido esta misma línea, por lo que ni siquiera tienen ya en mente utilizar el hashtag que en Instagram supera los millones de entradas.

A un día del inicio de su edición 2020, la página oficial de Facebook del Inktober, está llena de comentarios de quienes aseguran no participarán en esta ocasión, pero falta ver si este es el inicio de su fin del reto o si logrará sobrevivir.