Incluyeron que el propósito de la iniciativa es excluir las plantas de energías renovables porque son “intermitentes” choca con la realidad. ESPECIAL
Señalaron que las condiciones financieras de la CFE y las finanzas del gobierno federal no permitirían que se invirtiera lo suficiente en generación

Luego de la Reforma a la Ley de la Industria Eléctrica que aprobaron los senadores, el Clúster de Energía Coahuila destacó los puntos por los que en su momento cuestionaron la iniciativa.

Señalaron que las condiciones financieras de la CFE y las finanzas del gobierno federal no permitirían que se invirtiera lo suficiente en generación, transmisión y distribución para hacer frente al aumento esperado en la demanda de energía, de acuerdo con estimaciones oficiales sobre las necesidades de recursos y el aumento esperado en la demanda en el mediano y largo plazos. Para garantizar una oferta suficiente de electricidad se requeriría la participación de inversionistas privados.

También que la iniciativa prevé que en el despacho de energía la prelación favorezca a las hidroeléctricas y después otras plantas de la CFE, incluidas plantas obsoletas, las que utilizan combustibles altamente contaminantes, como el combustóleo, y que producen con costos mayores que plantas modernas o de fuentes renovables, muchas de ellas privadas. La iniciativa implicaría, por consiguiente, que se pagaran precios más altos, ya que actualmente la prelación vigente da preferencia a la energía que se produce con menores costos. Dada la política de no aumentar las tarifas más allá de la tasa de inflación, la iniciativa supondría mayores subsidios, que tendrían que ser sufragados por el gobierno federal, con nuestros impuestos.

Incluyeron que el propósito de la iniciativa es excluir las plantas de energías renovables porque son “intermitentes” choca con la realidad. Señalan que “habría que preguntarse cómo lo hacen numerosos países en los que las plantas eólicas y solares proveen una parte sustancial de la energía que consumen”. Destacan que en los primeros nueve meses de 2019, 96% de los paros no programados de plantas de generación correspondió a plantas térmicas; 1% a solares y 0% a eólicas.

Finalmente apuntaron que se quiere eliminar la obligación de la CFE de recurrir a subastas, a pesar de que estas le permitieron adquirir energía a precios mucho más bajos que su precio de venta.