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El dinero era parte de la nómina para pagar a los trabajadores de la Secretaría de Cultura y otras dependencias

Los tres exempleados de la Secretaría de Finanzas del gobierno capitalino, que el 7 de junio del año pasado hackearon dos cuentas bancarias de la dependencia y transfirieron 190 millones 24 mil 307 pesos a una empresa fantasma, fueron detenidos por elementos de la Policía de Investigación (PDI) de la Procuraduría General de Justicia (PGJ). 

El dinero era parte de la nómina para pagar a los trabajadores de la Secretaría de Cultura y otras dependencias, por lo que cerca de 10 mil empleados se vieron afectados.

Los imputados son Berenice, exsubsecretaria de Planeación Financiera; José Iván, exdirector de Operación de Fondos y Valores; y Gabriel, exdirector General de Administración Financiera. 

Expresaron que "se les hizo fácil" asestar el golpe y pensaron que no los descubrirían, ante el "desastre" que había en ese tiempo en la dependencia, además acusaron que tenían un sueldo "miserable".

Al tener conocimiento de los hechos, el agente del Ministerio Público de la Fiscalía Central de Investigación para la Atención de Asuntos Especiales y Electorales de la PGJ  inició la indagatoria correspondiente y giró oficios a la PDI para obtener datos con testigos y recabar dictámenes periciales.

De acuerdo con la denuncia realizada ante por la Procuraduría Fiscal de la Secretaría de Administración y Finanzas de la Ciudad, el ilícito se cometió el 7 de junio de 2018, cuando se transfirieron 190 millones 24 mil 307 pesos desde la cuenta bancaria de la dependencia hacia la cuenta de una empresa que no se encontraba registrada en el padrón de proveedores de la institución, sin antecedentes con la administración pública y sin haber previsto ninguna obra o servicio.

A  José Iván lo detuvieron en las inmediaciones de la avenida de Las Civilizaciones, entre Astronomía y Biología, colonia El Rosario, Azcapotzalco. Mientras que a Gabriel lo detuvieron en la avenida Oceanía, esquina con calle Bolívares, cerca de un despacho en el que trabajaba como asesor de finanzas, y a Berenice saliendo del estacionamiento de una plaza comercial ubicada en  Filadelfia e Insurgentes, colonia Nápoles, Benito Juárez.