El 22 de abril se conmemora el Día Internacional de la Tierra, como recordatorio de los problemas ambientales que enfrentamos en la actualidad y la necesidad de promover un cambio de cuidado y respeto hacia nuestro hogar: el planeta Tierra. 

La importancia de este día se centra en la conservación de la naturaleza, resaltando su valor social y haciendo énfasis en cuidar la biodiversidad, atender las especies en peligro de extinción y la degradación de los recursos naturales. 

Todo, absolutamente todo lo que usamos en nuestra vida, proviene de la Naturaleza. Lo que comemos, lo que vestimos, la computadora, el celular, los combustibles, todo, de forma directa o como productos procesados, todo tiene su origen en la Tierra.  Vivir en un entorno urbano, rodeados de asfalto, construcciones, vehículos, tecnología, tiendas, restaurantes, supermercados, nos hace olvidarlo. 

Ante la evidente crisis ambiental que deja evidencias a nivel global y local ¿cómo vamos a conmemorar este año? Después de ver cómo se consumen los bosques escasos que tenemos en Coahuila, por la negligencia y descuido de unos cuantos, mientras las brigadas entregan todo por controlar los incendios. La gente que visita las áreas naturales sigue dejando huella, con basura, con maltrato, con descuidos, encendiendo fogatas, dejando colillas, utilizando la Naturaleza como escenario para armar fiestas o desmanes. Ahora vemos cubrebocas tirados por todas partes y el uso indiscriminado de bolsas de plástico continúa siendo un problema creciente. 

En este contexto y ante la crisis ambiental que vivimos, actuar un día no es suficiente, diariamente a través de todas nuestras actividades podemos reducir la huella ecológica, para aminorar la presión que genera nuestro estilo de vida en el planeta. 

El Día de la Tierra, como cada fecha ambiental, nos recuerda que hace falta un cambio hacia una economía más sostenible que permita el desarrollo de las personas sin acabar con el planeta. Ese cambio está compuesto por diferentes engranes: políticas efectivas del gobierno, acciones efectivas del sector privado, con un marco normativo fuerte y una procuración de justicia ambiental contundente, pero también con educación y voluntad de la ciudadanía, con cambios de hábitos desde la dinámica de nuestra vida diaria, que promueva una conciencia y respeto hacia la fuente de nuestra propia vida: la Naturaleza.  

Recuerda, si vas al bosque, por ningún motivo enciendas fuego, no dejes rastro de basura y si ves botellas, vidrio o algún residuo que represente riesgo de incendio, ¡recógelo!. Cuidar los recursos naturales es responsabilidad de todos.