El 23 de Septiembre se conmemoró el Día mundial del Perro Adoptado. Para nosotros significa un recordatorio de los casos de éxito que hemos tenido y de los casi 200 peluditos a los que hemos podido encontrarles un hogar, pero también es un recordatorio de lo mucho que nos queda por hacer y de los miles de perritos que no hemos podido salvar. 

En México se estima que hay una población de 18 millones de canes, de los cuales aproximadamente 12.6 millones (el 70%) no han corrido con la suerte de ser adoptados, y cada año esa cifra crece un 20%, lo que nos posiciona en el número uno en la lista de países con más animales callejeros en América Latina. 

Cuando nos referimos a un perrito “adoptado”, hablamos de un peludito que vivía en las calles y tuvo la suerte de ser rescatado y adoptado responsablemente, estamos hablando de salvar una vida
 no nos referimos al can que fue fabricado en un criadero que ni conoces, que compraste por Internet y te llegó por paquetería. Tampoco nos referimos al perrito que tu hijo pidió a gritos al verlo en los aparadores de las tiendas de mascotas del centro comercial y al que muy seguramente le perdieron interés cuando creció y no tuvo más el tamaño de un peluche. Si tienes una mascota comprada, tienes que saber que al comprarla, le quitaste la oportunidad de vida a otro animalito en la calle o incluso a más. Se estima que de una camada de 10 perritos o gatitos, 8 terminarán en la calle con el paso del tiempo, solo 2 vivirán en un hogar por el resto de su vida (y no nos consta que sus dueños sean responsables y lo traten bien porque para colmo, México es también el número 1 en la lista de países con los índices más altos de maltrato animal en América Latina). 

Imagina que cruzamos a una pareja de perritos, y de ella obtenemos 10 cachorritos y como son bebés y de raza, seguramente conseguirán hogar pronto
 pero con el paso del tiempo dos de ellos enfermaron porque no fueron vacunados a tiempo y murieron, otros seis escaparon de su casa y como no traían collar con placa nunca los encontraron y terminaron en la calle. De esos seis el primero murió atropellado, el segundo murió de hambre, al tercero lo raptaron para cruzarlo y vender cachorros, el cuarto murió maltratado, el quinto terminó en la perrera y fue sacrificado y el sexto se cruzó incontables veces, dejando más camadas en la calle por ahí y por allá (incluso hasta 250 cachorritos al año).  Imagina ahora que en lugar de haber criado esa camada, hubiéramos ido a control canino o a algún refugio y hubiéramos sacado 10 perritos, los hubiéramos esterilizado y les hubiéramos conseguido un hogar, evitando que cada uno de ellos se siguiera reproduciendo
 entonces no solo habríamos salvado 10 vidas, sino hasta 2,500 por año. 

¿Ves la dimensión del problema? La población en las calles crece desmesuradamente y ni la perrera ni las asociaciones o rescatistas independientes se dan abasto. El problema no va a parar hasta que cada animalito esté esterilizado y encuentre un hogar. Soñamos con el día en que no haya ni un solo animal en la calle, y que no exista la perrera ni los albergues porque no se necesitan. Soñamos con que un 23 de Septiembre celebremos el Día Mundial del Perro Adoptado sabiendo que todos ya fueron adoptados.  

Conchita junto con los perritos de Brigada Rescate cuentan contigo para encontrar un hogar con mucho amor. Esperamos que sigas leyéndonos y que nos sigas en nuestras redes sociales búscanos en Facebook e Instagram como Brigada Rescate Saltillo. #JuntosDejamosHuella

María José Dávila Cárdenas
Brigada rescate