Ilustración: Vanguardia/Esmirna Barrera

Como si su intención hubiera sido sintetizar lo agitadas -léase violentas- que fueron las últimas semanas de mayo en el País, el Papa Francisco declaró que “el Diablo le tiene bronca a México”.

Según el Pontífice, esa “bronca” del ángel caído con la segunda nación con mayor población católica del mundo, inició desde la época de la Cristiada.

El Papa concedió una entrevista para Televisa, durante la que sugirió a los políticos mexicanos actuar con imaginación para resolver los problemas nacionales.

Sin embargo, las alarmas encendidas en México lo mismo en materia económica, que de seguridad y de política, parecen darle la razón al Obispo de Roma.

Y es que el solo anuncio del presidente Donald Trump sobre su intención de aplicar aranceles del 5 por ciento a todas las importaciones mexicanas a Estados Unidos, tuvo devastadoras consecuencias, que crecerán más si se concretan, y sumirán al País en una recesión económica.

Trump amenazó con iniciar una guerra comercial con México, si su vecino del sur se niega a frenar con mayor decisión la inmigración ilegal que recorre nuestro territorio para establecerse en EU. La problemática es mayor si se considera que los migrantes ilegales en su mayoría provienen de Centroamérica y de África, ya no son mayoritariamente mexicanos quienes buscan “el sueño americano”.

Pero lo más esquizofrénico de este asunto es que Trump amenaza con aplicar aranceles apenas unas horas después de pedir a los Representantes y Senadores de su país que aprueben la ratificación del nuevo tratado con México y Canadá, el T-MEC. Por fin, ¿mercados abiertos o cerrados?

Del cielo al infierno, en unos días cambió el panorama para Altos Hornos de México y, por consiguiente, para la Región Centro de Coahuila, luego que EU anunció el retiro de aranceles a los aceros mexicano y canadiense, lo que era más que una bocanada de aire fresco para AHMSA.

El escenario económico parecía brillar en Coahuila, pero la Fiscalía General de la República sorprendió con una investigación por presunto lavado de dinero en que se involucró al principal accionista de AHMSA, Alonso Ancira, y al exdirector de Pemex, Emilio Lozoya; el primero capturado en España, y el segundo en calidad de prófugo.

Más allá de la violencia imparable en otros estados del País, en Coahuila, por desgracia, también la delincuencia está descontrolada.

En el Servicio Médico Forense de Saltillo se encuentran apilados 19 cuerpos que no han sido reclamados Del total de cadáveres por lo menos la mitad son consecuencia de eventos violentos, incluyendo dos hombres abatidos en la colonia Loma Linda.

En la Región Carbonífera de Coahuila en un fin de semana llegaron a siete los muertos en un tiroteo, en el que falleció el comandante de la Policía Investigadora del Estado. Dos días después, elementos estatales abatieron a dos civiles agresores de Ciudad Acuña.

¿Los demonios andan sueltos?