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La baja participación de las mujeres obedece, entre otras causas, a escasa matrícula en carreras relacionadas (28%), persistiendo la discriminación en contrataciones, dando preferencia a los hombres (76%, según el Censo Económico 2014

British Embassy, Mexico City y el Clúster de Energía Coahuila presentaron del Estudio de Línea Base de Género en el Sector Energético en México, aplicado a mujeres que se desempeñan en el ramo de hidrocarburos, electricidad, renovables y eficiencia energética.

La información compartida indica que el ramo energético absorbe una proporción muy pequeña del personal industrial, apenas un 6%, y según el Censo Económico 2014, el sector industrial en México empleaba poco menos de 2 millones de mujeres y de éstas sólo 72 mil (4%), era absorbido por las ramas de actividad de energía, la mayoría en Pemex y CFE.

La baja participación de las mujeres obedece, entre otras causas, a escasa matrícula en carreras relacionadas (28%), persistiendo la discriminación en  contrataciones, dando preferencia a los hombres (76%, según el Censo Económico 2014).

En la segregación ocupacional, destaca que la ‘horizontal’ da preferencia a hombres para puestos de carácter técnico, a mujeres más en administración o secretarial.

En la segregación vertical se da preferencia a hombres en puestos directivos. Estudios internacionales señalan que las mujeres ocupan el 13% de los cargos directivos, en México es posible que la participación de las mujeres en puestos de alta dirección en el sector energético sea superior al 13%, en virtud de que actualmente ocupan el 15% de los puestos de alta dirección en PEMEX, y siendo PEMEX empresa productiva que más mujeres tiene en el sector energético, se puede decir que anda entre un 13 a 15%.

A decir del secretario de Economía en Coahuila, Jaime Guerra Pérez,  “hasta ahora no se tiene afectación más que en retrasos; las compañías lo están previendo y hacen lo necesario para no alterar su proceso prodictivo”.

Además de la frecuencia significativa de casos de hostigamiento o acoso sexual, los estereotipos y los prejuicios siguen siendo una amenaza y una influencia en lo que se piensa acerca de las capacidades de las mujeres.