DE POLÍTICA Y COSAS PEORESDecía una señora de buen ver: “No entiendo yo a los hombres. Me miran las piernas con ojos de deseo, y a la hora de la hora es lo primero que hacen a un lado”. Tenía razón la susodicha dama: unas piernas bien torneadas son promesa de ocultos paraíso: el sabio amante las gozará como sabroso aperitivo del plato principal. Cierta muchacha mexicana casó con un galán galo, o sea francés. Al regreso de su luna de miel —la cual duró 14 días— una amiga le preguntó: “¿Qué tal hace el amor tu esposo?”. “Todavía no lo sé —contestó la recién casada—. Apenas va en el tobillo”. Ante la vista de una mujer hermosa un individuo dijo: “Con ella yo empezaría desde la pata”. “Querrás decir desde el pie” —lo corrigió alguien. “No —precisó el tipo—. Desde la pata de la cama”. Todo esto viene a cuento porque una joven mujer de nombre Berza era dueña de un estupendo par de piernas. (Generalmente no pasan de ese número). Torneadas, de proporciones armoniosas, marfilinas, esas piernas hacían recordar las de Marlene Dietrich, Marilyn Monroe o Cyd Charisse. Se las chuleó Afrodisio, y ella dijo: “Las cuido mucho. Son mis mejores amigas”. “Eso está bien —dijo el salaz sujeto—. Pero supongo que no serán inseparables”… Pasando a otro tema imagino a ese ente omnipresente llamado el prigobierno regodeándose cada vez que se anuncia el surgimiento de una nueva candidatura independiente para la próxima elección presidencial. Tales candidaturas traen consigo una fragmentación del voto, y eso favorece a los actuales detentadores del poder de cara a una elección en la que el adversario principal del PRI, el enemigo a vencer, es desde ahora López Obrador. De ahí la versión, que el mismísimo presidente Peña Nieto se vio en la necesidad de desmentir, de que el régimen está patrocinando en algún modo la aspiración del señor “Bronco”, gobernador de Nuevo León, a ser candidato independiente a la Presidencia. Con eso no quiero decir que todos los que ahora aspiran en forma independiente a ese cargo le están haciendo el juego al prigobierno. Lo que digo es que todas las fuerzas que se oponen al actual statu quo deberían unirse para buscar el cambio que este país necesita. Esa unión de los grupos opositores deberá darse en torno de quien esté mejor posicionado en las encuestas. Resobada es la frase “Divide y vencerás”, que unos atribuyen a Maquiavelo, tan jesuítico según algunos, y otros a los jesuitas, tan maquiavélicos según otros. Menos manida es la expresión de Julio César: “Divide et impera”: divide y manda. Si la Oposición se atomiza eso fortalecerá al partido del Gobierno, que mantiene una unidad monolítica fincada en la misma disciplina de los viejos tiempos. La ecuación es sencilla: a más candidaturas independientes para el 2018 mayor posibilidad del PRI de seguir gobernando. Ustedes dirán… Comentaba una señora: “Mi marido y yo hemos llegado a la perfecta compatibilidad sexual: él ya no puede y yo ya no quiero”… Don Martiriano le preguntó a su mujer, doña Jodoncia: “Cuando yo muera ¿me llorarás?”. “Claro que sí –le aseguró ella-. Tú sabes que por cualquier tontería suelto el grito”… Un hombre inquirió en el teléfono: “¿Cómo amaneciste, mamá?”. Respondió una voz: “Maravillosamente, hijo. Estupendamente bien”. “Perdone –dijo desconcertado el que llamaba-. Número equivocado”… Dos amigas íntimas contrajeron matrimonio el mismo día. Al regreso de su viaje nupcial se reunieron a cambiar impresiones sobre el comportamiento amoroso de sus respectivos maridos. Dijo una: “El mío fue muy tierno. Empezó dándome un beso en la frente”. “¡Qué coincidencia! –exclamó la otra-. ¡Ahí fue donde el mío terminó!”… FIN.