El tenista serbio buscará conquistar el título

Superó otro desafío exigente y lo hizo con autoridad. Novak Djokovic, Nº1 del mundo y uno de los dueños del récord de seis títulos en el Abierto de Australia, volvió a dejar un set en el camino pero tuvo solidez y jerarquía para dejar afuera a Medvedev (15° sembrado) y meterse en los cuartos de final del Abierto de Australia.

Con su velocidad habitual y mucho aplomo en los momentos decisivos, el serbio pudo quitarse de encima a un rival duro y en pleno ascenso como el joven ruso. El marcador fue de 6-4, 6-7 (5), 6-2 y 6-3 pero el desarrollo fue aún más cerrado y duro, ya que debió batallar contra el excelente revés de Medvedev, quien llegaba con tres partidos impecables en su espalda, además de alcanzar la final en el ATP de Brisbane.

Djokovic volvió a dejar en claro que es el mejor del presente. Tras su magnífica recuperación desde hace siete meses, con títulos incluidos en los dos Grand Slam anteriores, Wimbledon y el US Open, cerró 2018 en la cima del ranking mundial y pretende conseguir su Major N°15.

Djokovic inició este año llegando a semifinales en Doha y es consciente, a sus 31 años, que ahora el recorrido se puso más difícil en el primer Grand Slam de la temporada. En Melbourne alcanzó su victoria N°65, ya sabiendo que tiene asegurada su continuidad como N°1 del mundo cuando termine el Abierto de Australia, porque no podrá ser desplazado por el español Rafael Nadal.

De esta manera, el serbio logró su 43° boleto a cuartos de final sumando las cuatro grandes citas del circuito profesional, mejorando la segunda marca histórica, ahora a 10 del récord que ostenta el suizo Roger Federer.

En cuartos, precisamente, Djokovic jugará con un rival muy conocido, como el japonés Kei Nishikori, al que le gana muy seguido, quien dio vuelta un encuentro increíble ante el español Pablo Carreño Busta y volvió a prevalecer en un maratónico choque de cinco sets.

El otro cruce de la ronda de los ocho mejores en la parte alta del cuadro lo disputarán el francés Lucas Pouille y el canadiense Milos Raonic, quien frustró al alemán Alexander Zverev, N°4 mundial, que sigue sufriendo su karma en los Majors no pudiendo sortear la barrera de cuartos de final.