Danielle Roberts se encargaba de marcar a las mujeres | Foto: Especial
Danielle Roberts, quien también era esclava sexual de DOS, era la encargada de utilizar una pluma cauterizadora sin anestesia durante las ceremonias para marcar secretamente a las mujeres

Como fotógrafo oficial de los eventos corporativos de Nxivm, el cineasta Mark Vicente atesoró un impresionante archivo de las actividades del grupo que prometía a mujeres una vida para empoderarlas pero terminaba matándolas de hambre y convirtiéndolas en esclavas sexuales del líder Keith Raniere.

Este jueves en la Corte Federal del distrito este en Brooklyn, Vicente compartió otras pruebas de su legado. En una primera foto se identificó a la doctora Danielle Roberts como la encargada de utilizar una pluma cauterizadora sin anestesia y bajo coerción, durante las ceremonias para marcar secretamente a las integrantes de DOS. 

Roberts era al mismo tiempo “una esclava y una maestra en la jerarquía de la organización”, acusó el testigo. Aunque no ha sido acusada aún de ningún delito, se supo que la osteópata nacida en 1983 está siendo investigada.

En la imagen, además de la doctora, aparecen al menos otras tres esclavas sexuales identificadas como Alejandra, Sahajo y Rebecca, y fue tomada en una playa en la casa que Clare Bronfman, la heredera del emporio Seagram, tenía en las islas Fiji y que puso a disposición de Nxivm y Raniere.

En otras imágenes, Mark Vicente mostró al jurado la misma casa de vistas impresionantes y a muchos de los participantes de un curso intensivo realizado en mayo del 2014. 

Bosquejo artístico de Keith Raniere líder del grupo NXIVM, durante una audiencia judicial en Brooklyn, Nueva York. | Foto: AP

Vicente envió esas fotos a Raniere, a Bronfman y al mexicano Alex Betancourt, supuestos participantes de aquella experiencia. 

Mañana viernes llegará a testificar contra su ex líder Lauren Salzman, una de las esclavas sexuales del primer círculo que reclutaba a otras para el harén del falso gurú. 

A principios de abril, Salzman se declaró culpable de cargos de trabajo forzoso y admitió haber encerrado a una esclava sexual dos años en una habitación. Se presume que era la mexicana Daniela Fernández quien sufrió una pena igual, por cometer el pecado de “fijarse en otro hombre”.