El autor de “El espíritu de las Leyes” afirma que todo aquel que llega al poder tiende al abuso del mismo. Por eso es que su idea de la división de poderes ha prevalecido en México desde los Sentimientos de la Nación hasta nuestra época, donde la excesiva fragmentación del poder ahora nos amenaza con actitudes despóticas de nuevos poderes como los órganos constitucionales autónomos (OCA’s), los que rápidamente han degenerado en una nueva élite burocrática corrupta y rapaz.

Y es que con la creación de esos órganos constitucionales nacieron vicios que rompen con el espíritu que les dio vida. Es cierto que se le han quitado atribuciones al Presidente, pero el progreso logrado es cuestionable.

¿Es México más democrático con el INE y los OPLE’s como árbitros electorales? Cierto es que no, porque el INE y los institutos electorales de los estados adolecen de independencia y, dado su origen de “cuates y cuotas”, carecen de imparcialidad. En esta entidad hemos visto como el IEC es manipulado por el testaferro Aguillón, asunto que lo anula y le resta credibilidad. Los OPLE’s están viciados de origen al servicio de los caciques estatales. Como los de Puebla, Coahuila y Edomex, no tienen credibilidad.

¿Existe más respeto de los derechos humanos con la CNDH y las instancias locales? Todo lo contrario, la precepción nacional es que esas instancias han servido más a los peores delincuentes que a las víctimas del delito, porque han lubricado las puertas giratorias de las cárceles y han alentado la impunidad que en este País es de las más altas del mundo.

¿Existe más transparencia en la burocracia de este País? Pese a los órganos autónomos como el INAI y las instancias estatales –que cuestan miles de millones– la opacidad sigue reinando en todo México. Desde las instancias federales hasta los estados y municipios; todos se resisten a informar y a la rendición de cuentas. El colmo de la opacidad lo representan el propio INAI, cuando trató de ocultar el suicidio dentro del propio instituto de su consejero Alberto Bonnin hasta el extremo bizarro de Parras, donde el exalcalde Evaristo Madero Marcos destruyó archivos, facturas, discos duros y papelería oficial con el fin de ocultar sus fechorías.

Y así por el estilo están las nuevas entidades dizque autónomas, que son en realidad las nuevas élites burocráticas extractivas de este País, aumentando la rapiña, el saqueo y la corrupción. Es cosa de ver cómo los consejeros, magistrados y demás élite de los OCA’s ganan un sueldo superior al de AMLO; hasta la inefable Gabriela de León gana más que el Presidente de la República y aun así la regaña don Aguillón.

Y conste que la autonomía de los poderes y los órganos constitucionales es de papel, vale tanto y mucho mientras sus entes y consejeros no ejerzan su independencia ¿A poco cree usted que los miembros del Sistema Estatal Anticorrupción de Coahuila son autónomos e independientes? El entramado anticorrupción de Coahuila es el sistema más inútil y corrupto de México. Cuestión de ver el costo y los resultados y por eso mismo son, junto con el IEC de doña Gaby, una vergüenza burocrática.