De la Naturaleza tomamos todos los recursos necesarios para desarrollar nuestras actividades, y también le regresamos todo lo que no nos sirve: la basura. Hoy en día se promueve llamarla residuos sólidos urbanos, con la idea de identificar que se genera en las viviendas y reconocer que son materiales que aún tienen vida útil y si se separan pueden reincorporarse a un proceso productivo y reducir el impacto ambiental. 

Conforme alcanzamos un nivel de desarrollo económico e industrial más alto, nuestra capacidad de consumir, y por tanto de generar residuos también crece. Se calcula que en promedio cada persona genera un kilogramo diario de residuos sólidos urbanos, y que la cantidad y composición varía de acuerdo con la capacidad de compra. A mayor ingreso, mayor cantidad de residuos con composición inorgánica como plásticos, vidrio, cartón, etc. Mientras que las personas de menores ingresos y comunidades pequeñas producen menor cantidad y en su mayoría, residuos orgánicos. 

Si bien, se carece de información sobre generación, en INEGI se encuentran disponibles datos sobre servicios de limpieza que indican que en Coahuila se recolectan 2 mil 213 toneladas diarias de residuos sólidos urbanos. El 85 por ciento de estos residuos se disponen en rellenos sanitarios, 5 por ciento en sitios controlados y el 10 por ciento en tiraderos a cielo abierto. 

Cada tonelada requiere un espacio de un metro cúbico para su confinamiento ¿sabes, cuánto espacio representa eso? ¡Aproximadamente la capacidad de una alberca olímpica! cada día se necesita un espacio similar para depositar los residuos que generamos. Imagina el impacto ambiental, inversión, infraestructura y recursos que trae consigo almacenar tanta basura. 

Por eso es importante reflexionar antes de comprar y de tirar, e independientemente de la capacidad de compra, tomar conciencia sobre los residuos que generamos. 

Las tres R’s son el mejor consejo que podemos tomar:

REDUCE. Observa y analiza tu nivel de consumo y busca opciones para reducir los residuos que generas. 

REUSA. Revisa bien lo que estas tirando, tal vez le puedes dar un reuso y alargar su vida útil. 

RECICLA. Hay residuos que se pueden separar y llevar a centros de reciclaje para su aprovechamiento. Investiga el más cercano a tu casa.

¡Reduce, reusa, recicla! Un cambio que requiere gran compromiso y conciencia. 
gdevalle@gmail.com
Gabriela De Valle
Reconexión Natural