La violencia está desbocada y con “amor mañanero” de AMLO esto no va a parar

 

La rabia desbocada. La violencia sin fin nos condena. Nos condena, nos muerde, nos hiere y a todos toca. Gracias por leerme y atender estas letras señor lector. Justo en semana pasada, cuando publiqué en este generoso espacio el texto titulado “Inseguridad: nuestro calvario”, los clavos sobre nuestro ataúd se hicieron presentes y de manera rabiosa. Ese día (jueves 9 de mayo) y hasta la fecha, la violencia no tiene fin y se ha recrudecido al máximo. La violencia, las ejecuciones, los secuestros, el pago de piso, los feminicidios y la aparición de más fosas clandestinas en todo el país, son pan de cada día. Los índices delictivos están peor que en los peores tiempos de Enrique Peña Nieto y los “periodistas libres” que se cebaban en él, ahora callan. No ven nada criticable en el Presidente de Morena, Andrés Manuel López Obrador. No lo ven por cobardía, miedo, estupidez o miseria compartida. O todo junto.

Gracias por leerme. No pocos comentarios recibí ese día de la columna arriba deletreada y conforme fueron pasando los días, desgraciadamente las fauces del perro rabioso que es la violencia, siguieron mordiendo y depredando todo a su paso, haciendo que mí texto se cumpliera en su “timing” para desdicha mía y de todos. La violencia no para. Y no va a parar regalando dinero como lo está haciendo AMLO. Regalar dinero a manos llenas. Aquellos que criticaban los programas asistencialistas del PRI, hoy callan. En el texto anterior le platiqué del paradigmático caso de una escuela de Veracruz. En el mes de abril se hicieron virales en la red de Internet una serie de selfies que se sacaron muchachos del Colegio de Bachilleres del Estado de Veracruz donde posaron con los mil 600 pesos que el Gobierno federal les está entregando por ser beneficiarios de la “Beca Benito Juárez”. Mofándose y felices al tener semejante marmaja en sus bolsillos, los chavos publicaron en su Facebook: “Gracias abuelito, cabeza de algodón #TeamAMLO”.

¿Regalando dinero estos muchachos que ven como avestruces su celular y no leen libros, progresarán en su vida y no entrarán en las filas del crimen organizado? Para mí es tirar dinero, sembrar semillas en tierra yerma, como lo dice uno de los evangelistas. Para este 2019 hay un presupuesto de 40 mil millones de pesos destinado a su programa asistencialista llamado “Jóvenes construyendo el futuro.” Actualmente 378 mil 650 beneficiarios ya reciben una beca mensual de tres mil 600 pesos (para que aprendan un oficio). Insisto en mi pregunta de la ocasión anterior en este espacio de VANGUARDIA: ¿Se les va a dar seguimiento de resultados, calificaciones escolares e incluso, evaluación de su situación y calidad moral (lo que eso signifique hoy) a estos muchachos, escolapios y aprendices o  sólo van a ser recipiendarios de este dinero mensual para que en tres años más, voten a ciegas por Morena?

ESQUINA-BAJAN

Sin duda, este es un trabajo para el equipo de metodología y encuestas de esta casa editora. Para mi desgracia, yo no tengo ni el tiempo ni los recursos para darle seguimiento a estos programas, al menos en el Estado. Pido disculpas por ello. Pero alguien debe de hacerlo y puntillosamente. Bien para demostrar el éxito del programa, bien para demostrar su fracaso. Yo tengo mi idea: regalar tanto dinero no va a llevar a ningún lado. Estos “programas sociales” de AMLO no sirven ni están diseñados para sacar a la gente de la pobreza, están diseñados de manera clientelar para someterlos aún más (un grillete) y tener asegurado su piso de votos de Morena en años futuros. Crear una clientela dependiente por su asistencia económica gubernamental. Pero mientras esto sucede, el país se desgaja. Todo mundo lo vemos, menos AMLO y sus claques. La violencia está desbocada y con “amor mañanero” de AMLO esto no va a parar. Insisto, está subiendo de nivel diario. 

En una hora, hubo tres tiroteos y lesionados por arma de fuego en Ramos Arizpe (sábado 11 de mayo). Los hechos de sangre y fuego ocurrieron en las colonias bravas de ese municipio. Sí, casi todas estas colonias con nativos de Estados del sur de la República. La población flotante aquí es brutal y ello empieza a ser un fuerte dolor de cabeza para las autoridades locales. Con otras costumbres, otro carácter, otros modos de ser, modos de comer y otros modos de divertirse (es decir, eso llamado cultura, otra cultura), aquello se ha convertido en una zona caliente. Estos hermanos sureños que aquí viven son tan diferentes, que jamás le bajan a la perilla… del baño. Qué le vamos hacer, así son ellos. Imagine usted lo demás. Insisto, le estoy preparando un tríptico al respecto, deme un poco de tiempo.

El mismo jueves 9 en que alertaba en mi texto sobre la creciente inseguridad que gana la batalla al gobierno federal de AMLO, en Nueva Rosita fueron acribillados varios policías (patrulla 3214). Uno de estos agentes y luego de que chocaron su unidad contra una zapatería, fue rematado de un balazo en la cabeza (oficial Omar Hernández Fernández). Vemos entonces de la ferocidad de estos maleantes. Vieron que la unidad se impactó luego de tirotearlos y sí, fueron a terminarlos. La violencia desbocada. En Guadalajara se encontraron en 4 casas, fosas con más de 30 cadáveres y 7 cráneos. Sigue el horror y no es Netflix y sus series que educan al país y al mundo hoy. Siempre habrá un final infeliz: el miércoles 8 de mayo y a plena luz del día y con todo un montaje mediático al alcance, un sicario (Maximiliano “N”) mató a dos líderes de la CTM en Cuernavaca y de paso, hirió a un compañero reportero: fueron asesinados Jesús García y Roberto Castrejón. ¿Sabe usted cuánto le pagaron supuestamente al sicario? 5 mil pesos.

LETRAS MINÚSCULAS

Dos mil 500 pesos. Esto es lo que vale una vida en México. Y esto no tiene visos de que pare.