Nada sencillo será cumplir con la multa de 120 millones de pesos por ser el peor en el cociente. Atlético de San Luis se suma a Lobos BUAP y Veracruz como los equipos que, en vez de descender, pagan dinero. Los dos primeros ya desaparecieron, no pudieron con el hoyo financiero.

El Atlético de Madrid establecerá pronto sus prioridades. No es solamente pagar 120 millones de pesos, también deben garantizar —por medio de una fianza de 10 millones de dólares— que pueden pagar sus compromisos con jugadores, entrenadores, etc. Es una fianza dependiendo de las obligaciones, vigencia y concepto a garantizar, la cual determina el costo a pagar de inmediato y generalmente va sobre el 1%, 1.2%, 1.5% y 4% del valor total. Esto, en el peor de los casos, haría que el Atlético de San Luis desembolsara 400 mil dólares más.

A estos gastos se debe sumar otros: reforzar al equipo, encontrar al entrenador idóneo y entender que —si dentro de un año vuelven a quedar últimos del cociente— volverán a pagar, algo que sería llevar a la quiebra inmediata al equipo. Entre los socios, se han dividido el pago de este año: 62 millones de pesos desde Madrid, por ser los mayoritarios; 36 millones de Jacobo Payán —empresario potosino, dueño del estadio Alfonso Lastras— y 22 millones más de los socios minoritarios, según ha trascendido entre las esferas empresariales potosinas.

Termina siendo un castigo doloroso, pero —sobre todo— que deja en duda la continuidad de los equipos, porque pocos pueden solventar tales cantidades. La única buena noticia que recibe la familia Gil, en Madrid, es que su equipo iniciará con cero de cociente la próxima temporada, algo que hace más sencillo subirlo con victorias, pero puede ser un arma de doble filo, porque sucede lo mismo sumando derrotas. Es decir, la volatilidad debería ser entendida como positiva, pero deben trabajarla con buenos futbolistas, cuerpo técnico y aficionados involucrados en el apoyo, porque —desde que abrieron el estadio— parecía la tribuna de insultos y pleitos, no un apoyo verdadero.

El futbol mexicano vive una crisis económica profunda, a la que deben sumar lo que viene a partir del próximo torneo, porque el principal patrocinador reducirá los montos de inversión a las cadenas de televisión restringidas, debido a la poca audiencia que han tenido desde que se reinició el futbol. Grupo Caliente invertirá donde tenga mejores resultados de presencia y, cuando una cadena como Fox Sports negocia la desincorporación de Disney y hay alta incertidumbre del futuro, provoca medidas de esta magnitud.

Serán meses de mucha movilidad y negociación. Desde derechos de transmisión, patrocinadores, visualizar el match day como se debe y entender que pagar tales cantidades por malas temporadas es una cuchillada a los planes financieros de cualquier equipo. Porque así como San Luis pagará 120 millones, Atlas lo hará con 70 y Juárez 50; cifras que sólo se pueden imaginar en el Monopoly deportivo, pero en este caso son —más que reales— obligatorias.