Foto: Mayra franco
De acuerdo con el historiador y activista local, el cambio climático deja ver temperaturas inéditas en todo el mundo

La organización Climate Impact Lab, en conjunto con el New York Times, cuenta con una herramienta que permite saber cuántos días de calor había por año y cuántos hay actualmente.

En los números muestra que los días con temperaturas superiores a 32 grados subieron de 26 a 50 en los últimos 50 años. El Gobierno no da esperanzas y activistas creen que la reforestación sería la clave para contener el problema.

La titular de Secretaría de Medio Ambiente, Eglantina Canales, comentó que hace algunos años se hizo un estudio con todos los satélites del mundo.

“Sí estamos en un área en la que se ha incrementado el calor”, declaró

—¿Se tiene contemplada alguna acción?—. “¿Para bajar la temperatura? Necesitaríamos muchos hielitos. La verdad es que no hay manera de hacerlo, más que tener muchísima responsabilidad y reducir las emisiones de gases que generan el efecto invernadero”.

NO IMPORTA LA NATURALEZA

De acuerdo con el historiador y activista local Carlos Recio, el descuido hacia la naturaleza es histórico, desde la llegada de los conquistadores a la ciudad, nunca se ha tenido cuidado hacia el medio ambiente.

“Podríamos asociar el calentamiento global a la falta de árboles, realmente van parejo. Si no podemos cambiar el mundo, por lo menos podemos cambiar la ciudad. Ahorita no hay ningún proyecto al respecto, cuando se remodelan las calles, en las últimas plazas que se han hecho ni en la Ateneo ni en la Coahuila hay áreas sombreadas porque no hay árboles, entonces si hay mucho que hacer”, asegura.

IMPACTO ECONÓMICO

Recio afirma que el alza en las temperaturas también va a elevar el costo de vida en Saltillo, ya que se tendría que instalar algún sistema de enfriamiento en las casas y esto, además del costo implícito, eleva el consumo de electricidad y altera el balance económico. Además podría hasta modificar la dinámica laboral y por tanto la social.

“Se habla de la siesta en Parras, pero por ejemplo en Atenas, Grecia, ahorita los albañiles dejan de trabajar a las nueve de la mañana y retoman sus labores a las seis de la tarde, huyen del calor. Es terrible como en Monterrey”.