Foto: Mayra Franco
El libro de Dina Comisarenco es una investigación profunda en el trabajo artístico de las mujeres que fueron parte de este movimiento y que quedaron opacadas por la visibilidad de sus pares masculinos en la historia del arte

El muralismo mexicano fue un movimiento pictórico con una marcada tendencia social cuyos mayores exponentes, Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, llevaron estas influencias más allá del territorio nacional.

Sin embargo, no fueron los únicos artistas que dedicaron su trabajo a este tipo de obras y aunque la historia del arte así lo ha hecho, ni siquiera se trató de un campo donde sólo incursionaron los hombres.

En su libro “Eclipse de Siete Lunas. Mujeres Muralistas en México”, Dina Comisarenco expone la investigación en la que rescató y dio visibilidad a la obra de decenas de mujeres artistas que también formaron parte del movimiento.

La presentación de este texto se realizó el pasado jueves 18 de octubre en el Centro Cultural Vito Alessio Robles, a cargo de la autora y de la dra. en Historia del Arte, Ana Isabel Pérez-Gavilán, quien lo describió como un “menú de seis tiempos, de exquisitos sabores y aromas para la historia del arte mexicano y universal”.

“La autora detalla la historia de 23 mujeres destacadas en esta labor. El libro contiene un prólogo de Karen Cordero, historiadora del arte que se ha dedicado también a reivindicar el papel de la mujer en el arte”, comentó Pérez-Gavilán.

El libro abarca la obra de creadoras entre 1920 y 1970 y entre esta veintena se encuentran artistas como Fanny Rabel, Aurora Reyes, Maris Bustamante y Elena Huerta —autora del mural que ilustra la historia mexicana en el interior del CECUVAR—.

Foto: Mayra Franco

“Ante los actuales discursos de lo políticamente correcto parecería inaudito tener que desacreditar juicios degradantes sobre el género femenino. Pero esta lucha está lejos de terminar. Es triste pero es una realidad. Comisarenco apunta a declaraciones machistas de que la mujer no tenía y cito ‘la fuerza física necesaria para este tipo de trabajos’ o que ‘el carácter íntimo de la intención artística de las mujeres era ajeno a los intereses políticos de la obra mural’”, agregó.

Co-editado por la Universidad Iberoamericana, la revista Artes de México y el Centro de Investigación y Estudios de Género de la UNAM, se publicó en 2017, luego de casi 6 años de ardua búsqueda de una casa editorial, odisea que dejó en claro el punto anterior: que la lucha por la igualdad aún sigue.

Comisarenco se mostró agradecida por la oportunidad de presentar el libro en uno de los recintos que alberga la obra de una muralista aborda su investigación y por conocer a una de las asistentes de Huerta, la maestra Mercedes Murguía, quien acudió al evento.

“Fue un libro difícil, el más difícil que escribí en mi vida, no tanto por la investigación que fue complicada. Lo más difícil de todo fue conseguir publicarlo”, comentó.

Foto: Mayra Franco

“Escribir y publicar un libro de arte siempre ha sido una proeza pero lo es todavía más en estos tiempos tan complejos cuando nuestra cultura está amenazada por profundos problemas educativos y políticas públicas que no amparan ni al arte ni a la industria editorial”.

El desafío de encontrar apoyo para la publicación reveló cómo aún perduran los prejuicios y valores culturales que denigran el valor de la mujer en la sociedad, aunque en este caso fue a través de su papel en el arte.

“Dictaminaron que si en mi libro incluía la obra de los muralistas hombres, no como contexto, sino con el mismo detalle y profundidad con el que trataba la de las mujeres estaban en la mejor disposición para publicarlo”.“En definitiva, me pedían volver a hacer un libro como los que ya tenían , ocultando una vez más la obra de las mujeres muralistas”.

Pero, halló el apoyo con la directora de Artes de México, la Universidad Iberoamericana de León y la de Ciudad de México y la UNAM.

El Dato
> Durante la investigación, Comisarenco encontró obstáculos para estudiar algunos murales, pues se encontraban descuidados por los propietarios o de plano ya no existían.

> Pérez Gavilán expresó también que el libro está estructurado tanto para ser leído de corrido como para la consulta biográfica de cada uno de sus apartados.

 Obra de creadoras entre 1920 y 1970. Comentaron que es la que abarca el libro e incluye artistas como Fanny Rabel, Aurora Reyes, Maris Bustamante y Elena Huerta —autora del mural que ilustra la historia mexicana en el interior del CECUVAR—.