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Los economistas estimaron que el PIB subirá un 3.1 por ciento entre abril y junio y un 2.5 por ciento en la segunda mitad del año. Las previsiones apuntaban a un sólido aumento de las contrataciones y una baja tasa de desempleo del 4.5 por ciento, lo que debería ayudar a impulsar el gasto de los consumidores. También se esperaba que la inflación se mantuviera controlada.

Detroit.— Las previsiones de crecimiento económico en Estados Unidos cayeron ligeramente tras un débil primer trimestre, según un sondeo a economistas de negocios publicado el lunes.

La Asociación Nacional de Economistas de Negocios dijo prever un crecimiento del producto interno bruto del 2.2 por ciento este año, y de un 2.4 por ciento en 2018. Esas previsiones estaban 0.1 puntos porcentuales de los datos de un sondeo en marzo. El sondeo se basa en las respuestas de 52 analistas profesionales.

El producto interno bruto _el indicador más amplio de la economía de un país_ creció en el trimestre entre enero y marzo a una tasa interanual del 1.2 por ciento. Aunque superó la previsión inicial, el dato seguía siendo flojo. Un clima más cálido de lo normal fue uno de los motivos para ese crecimiento más lento, ya que limitó el gasto en suministros.

Los economistas estimaron que el PIB subirá un 3.1 por ciento entre abril y junio y un 2.5 por ciento en la segunda mitad del año. Las previsiones apuntaban a un sólido aumento de las contrataciones y una baja tasa de desempleo del 4.5 por ciento, lo que debería ayudar a impulsar el gasto de los consumidores. También se esperaba que la inflación se mantuviera controlada.

La mayoría de los economistas encuestados creían que el presidente, Donald Trump, aprobaría un plan de infraestructuras y recortaría los impuestos corporativos e individuales antes del final de 2018. Eso tendría un impacto positivo en el crecimiento económico, pero probablemente no hasta 2018, según el sondeo.

Hay riesgos de efectos negativos. Poco más de un tercio de los expertos dijo que el proteccionismo comercial, un dólar fuerte y un aumento en las tasas de interés podría suponer un riesgo para la economía en 2018. Pero el 60 por ciento vio más posibilidades de un descenso del riesgo debido a la reforma fiscal esperada y al gasto en infraestructuras.

Casi todos los encuestados, el 95 por ciento, creían que la posibilidad de una recesión este año era del 25 por ciento o menos.