El equipo 420, integrado por Manuél Álvarez y su hijo, puso en alto a Saltillo en la Clase 12. Foto: Cortesía
La aventura de mil 200 kilómetros por los diferentes escenarios naturales que ofrece el territorio de nuesto estado, concluyó con la victoria del regiomontano Felipe Martínez en la máxima categoría, la Clase 10

La edición 2017 del “Coahuila 1000 Desert Rally”, una aventura de mil 200 kilómetros por los diferentes escenarios naturales que ofrece el territorio de nuesto estado, concluyó con la victoria del regiomontano Felipe Martínez en la máxima categoría, la Clase 10.

Desde Piedras Negras hasta la Perla de la Laguna, Torreón, Coahuila, pasando por los Pueblos Mágicos de Cuatrociénegas, Parras de la Fuente y Viesca, esta competencia offroad se convirtió en un exigente recorrido que se extendió por dos largas jornadas en la que los pilotos se enfrentaron al desierto y las inclemencias del tiempo, pues la lluvia fue factor durante el trayecto.

Teniendo como meta el Territorio Santos Modelo, Martínez se convirtió en el mejor piloto de la competencia al llegar a la meta con un tiempo acumulado de 15 horas, 40 minutos y 10 segundos luego de atravesar 14 municipios de territorio coahuilense.

El temporal que azotó la región, obligó a que las rutas fueran modificadas, provocando polémica al final de la justa, pues el lagunero Alejandro Huerta, quien defendía la corona en la clase 10 al vencer el año pasado, levantó una queja ante los organizadores al sentirse despojado injustamente del bicampeonato.

Huerta alegó que sus rivales lo vencieron en el cronómetro al evitar la ruta original, faltando al reglamento establecido originalmente.

Las hueyas del recorrido se dejaron ver en los vehículos que cruzaron la meta, pues el lodo y algunas fallas mecánicas se hicieron presentes.

Otros vencedores fueron Roy Érik Navarro en la Categoría ATB Pro (cuatrimotos), mientras que Luis Fernández dominó en Clase 17, Rubén Flores se coronó en Clase 18.

Por Saltillo, el equipo 420, compuesto por Manuel Álvarez y su hijo Manuel Jr., venció en su división Clase 12.

Esta competencia todo terreno, la cual surcó senderos poco transitados del territorio coahuilense con una dificultad considerable para los más de 70 pilotos que tomaron el reto, dejó una importante derrama económica en el estado, pues la ocupación hotelera y restaurantera fue de las más beneficiadas.

Este evento reunió a pilotos, copilotos, mecánicos y staff de los diferentes equipos participantes; además de amigos y familiares que acompañaron a los aventureros a lo largo del recorrido.

DATOS

El reto se cumplió, una edición más del Coahuila 1000, y se espera que en 2018 sea aún mejor.

14 municipios de Coahuila vieron pasar a los intrépidos pilotos en esta competencia.

70 pilotos recorrieron mil 200 kilómetros por territorio de Coahuila.