El factor de preocupación es una posible depreciación del peso que afecte el nivel de la deuda del gobierno como proporción del PIB. Foto: Tomada de Internet
El factor de preocupación es una posible depreciación del peso que afecte el nivel de la deuda del gobierno como proporción del PIB

Bank of America Securities (BofA Securities) advirtió que los beneficios de la eficiencia recaudatoria que aplicó el gobierno de México en el 2020 “pueden persistir durante algún tiempo”, limitando el riesgo de que el país pierda el grado de inversión este año e incluso el próximo.

Al iniciar el año, los economistas de BofA previeron que Fitch podría ser la primera calificadora en retirar el grado de inversión de México a fines del 2021 o en el 2022, ante el deterioro de las finanzas públicas afectadas por la lenta actividad económica; la baja tasa recaudatoria, el fondeo a Petróleos Mexicanos (Pemex) y la erosión de los fondos presupuestales.

En un análisis, reconocieron el “sorprendente esfuerzo recaudatorio que en plena pandemia dejó ingresos de 0.8% del PIB” al erario mexicano y comentaron que “México es un caso atípico pues otorgó un modesto apoyo fiscal, registró un colapso del PIB de 8.5% y aún así tuvo ingresos fiscales.

“A la luz de la solidez de los ingresos (registrados) al final del año y nuestras discusiones con los funcionarios durante nuestro viaje, ahora creemos que el ajuste de cuentas fiscales de México puede retrasarse”.

En el análisis, dirigido por el economista en Jefe para México y Canadá de BofA Securities, Carlos Capistrán, resaltaron que “(en el 2020) se registró un superávit primario de 0.1% , que resultó más ajustado que la expectativa de 0.4 por ciento”.

“El gasto se mantuvo relativamente ajustado, en línea con la narrativa de austeridad del gobierno y el bajo nivel de estímulo para contrarrestar el impacto económico de la pandemia. Aunque el apoyo fiscal a Pemex permanece presionando las obligaciones del país”.

Presión cambiaria

En la nota destacaron que ahora la preocupación sobre las finanzas públicas está más recargada en la depreciación cambiaria.

“Dado que vemos una debilidad estructural en el peso ante el bajo crecimiento y la productividad en México, seguimos preocupados por una eventual depreciación que podría incrementar el índice de endeudamiento tal como ya pasó en el 2020, cuando la deuda externa se incrementó 9%”, consignaron.

Acotaron que la fortaleza del peso a fines del año pasado limitó el efecto de la depreciación en la deuda.

En diciembre del 2020 la deuda de México se situaba en 12.13 billones de pesos, según la SHCP.