El Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos (d), entrega al presidente del Congreso de Colombia, Mauricio Lizcano (c), el texto definitivo del acuerdo de paz con las FARC, como paso previo para la convocatoria del plebiscito del 2 de octubre. Foto: EFE
El oficial declaró a la cadena de radio RCN que el presidente Juan Manuel Santos acertó al incluir en la mesa de negociaciones a dos representantes de las Fuerzas Armadas, los generales retirados Jorge Mora y Óscar Naranjo.
Esa marca llamada FARC se va a acabar y va a hacer tránsito hacia la legalidad"...
El general Alberto Mejía, comandante del Ejército de Colombia

El Ejército de Colombia defendió hoy el acuerdo de paz alcanzado por el Gobierno y la guerrilla de las FARC, a la que combatió durante 52 años, y se declaró como una pieza fundamental en la construcción de la reconciliación nacional.

"Estamos totalmente convencidos de que el proceso de transformación inicia con un cambio cultural para hacer un tránsito a un Ejército 'multimisión'. Estamos y vamos a estar muy ocupados porque inicia un período de construcción de la paz", dijo el comandante del Ejército, general Alberto Mejía.

El oficial declaró a la cadena de radio RCN que el presidente Juan Manuel Santos acertó al incluir en la mesa de negociaciones a dos representantes de las Fuerzas Armadas, los generales retirados Jorge Mora y Óscar Naranjo, ex comandantes del Ejército y la Policía Nacional, respectivamente.

"El presidente de la República hizo algo que para mí es muy extraordinario e inteligente, que fue habernos involucrado desde un principio. Los primeros en enterarnos del cierre del acuerdo final fuimos los militares", afirmó.

Mejía expresó que los colombianos deben sentir "una gran esperanza", pues el acuerdo final de paz, anunciado este miércoles en La Habana, sede del proceso de paz durante casi cuatro años, implica la cercana desaparición de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia).

"Esa marca llamada FARC se va a acabar y va a hacer tránsito hacia la legalidad", destacó Mejía.

El comandante del Ejército ya había destacado el miércoles la tarea que cumplirá su institución para proteger a los cerca de 8,000 miembros de las FARC que se concentrarán en 31 sectores del país tras la firma del acuerdo final.

En esos lugares, que estarán bajo un mecanismo de verificación de las Naciones Unidas, los guerrilleros iniciarán el proceso de reincorporación a la vida legal y su desarme por un período de 180 días a partir de la firma solemne del acuerdo de paz, prevista para el próximo mes.

Mejía dijo el miércoles que el Ejército no considera una "humillación" la tarea de proteger a los guerrilleros en esos sectores, sino un "honor" porque eso demostraría "quién ganó la guerra".

"Las Naciones Unidas y las FARC han pedido la protección del Ejército, que queda con las armas para defender el país, y hemos recibido una misión en nuestra nueva doctrina que consiste en asegurar estos sitios de concentración durante seis meses para que no vaya a suceder algún incidente", dijo Mejía.

Asimismo, el general dijo que el Ejército "no bajará la guardia" y seguirá controlando el orden público, en referencia a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), que cuenta con unos 2.000 integrantes y surgió en 1964, casi al tiempo con las FARC.

El Gobierno inició contactos con el ELN en 2014 y en marzo pasado las partes anunciaron el inicio de negociaciones formales en Ecuador, que aún no empiezan porque el Gobierno las condicionó a la liberación de todas las personas que están secuestradas por ese grupo.

"Seguiremos en la lucha para atacar con toda fortaleza al ELN, llevar a la Justicia a los grupos armados o bandas criminales y romper la dinámica de crecimiento del narcotráfico, la minería ilegal y cualquier amenaza que quiera afectar al pueblo colombiano", advirtió Mejía.