El año que inicia está lleno de retos y desafíos en distintas aristas: político, económico, social, electoral. Para los alcaldes representa el segundo de tres años y para el gobernador el tercero de seis. Sin duda, desde cada trinchera, hay mucho por mejorar. 

Sin duda el principal desafío para Coahuila seguirá siendo el tema de seguridad. Un aumento en los homicidios dolosos, principalmente los perpetrados con arma de fuego, marcaron el 2019. Así mismo los ataques a corporaciones y edificios policiacos dejaron de ser aislados para convertirse en patrón de la delincuencia organizada en nuestro estado (aunque lo nieguen). 
Es por eso que sin duda la contención y disminución del fenómeno será la tarea principal para la entidad. 

Este 2020 se cumple en Torreón 10 años de los ataques al bar Ferrie, Juanas VIP y la Quinta Italia, donde internos del penal de Gómez Palacio, Durango, salían de noche para rafaguear los lugares. Más de 30 personas fallecieron en los tres atentados. 

La capacidad de memoria y no repetición, también será un desafío y compromiso no solo para el gobierno, sino de igual manera para la sociedad.

Elecciones. Sin duda también los comicios electorales del 7 de junio, donde se elegirán 25 nuevos diputados, marcará la agenda política del estado. El reto entre los partidos será comportarse a la altura de las circunstancias. Esperemos hayan entendido el nivel de hartazgo que se tuvo en la pasada elección presidencial. 

El reto del PRI será mantener el voto cautivo y construir una base de candidatos atractivos y no seguir con los mismos del carrusel. El reto del PAN y Morena, será resolver sus pugnas internas. El del PAN reconstruir su propuesta electoral. El de Morena, tratar de estirar un poco más el fenómeno AMLO. 

El reto también será para el gobierno estatal y la oposición. De un lado, entender realmente la democracia y olvidarse de la cooptación clientelar, y del otro, de la oposición, entender el momento y la importancia de lo que está en juego después de desaprovechar la oportunidad en la elección pasada. 

Pero sin duda el principal reto en el tema electoral, será para la sociedad. La gente está acostumbrada a no votar en una elección intermedia, y no entiende el valor de la democracia, de ejercer un voto. En la medida que no se involucre la sociedad –organizada o no organizada- el resultado, independientemente quién gane, será un fracaso. Es necesario crear participación ciudadana, crear ciudadanía, crear una sociedad interesada por sus problemas, fenómenos y necesidades. Allí el principal reto.

Y una vez elegida la nueva legislatura, el reto será, como debería ser siempre, representar a la ciudadanía y no a los intereses de gobierno o de cúpulas partidistas. Temas importantes: el eterno problema de la ‘megadeuda’, la transparencia, la atención a mujeres y grupos vulnerables como las familias de desaparecidos. Construir una verdadera oposición en el Congreso y evitar la cooptación de perfiles al servicio del Ejecutivo. 

AL TIRO

El reto de los delitos del fuero común: robos, feminicidios, narcomenudeo, violencia familiar. 

Retos en salud: contener la ola de suicidios en el estado, los problemas de embarazos en adolescentes, éste último un tema que representa un fracaso para el estado, pues desde hace años se presenta la problemático sin haber logrado una contención. También será frenar el consumo de droga, principalmente cristal. El fenómeno de esta droga ha pegado a todo el país, pero parece simplemente que lo vemos pasar sin hacer nada. Es necesario una estrategia que atienda de manera real los factores que inciden para que un niño o un joven caigan en el consumo de drogas ilegales. 

Retos en medio ambiente: lograr hacer cumplir lo relacionado a la prohibición de popotes y bolsas de un uso.

Retos en Infraestructura: aterrizar obras y proyectos que trasciendan en la entidad, pues en los dos primeros años de la actual administración, no hay nada que presumir.

Retos en economía: mantener el buen ritmo de inversión y por qué no, mejorarlo. 

Sin duda en un estado y un país como el nuestro, los retos son inagotables. Pero lo que es un hecho es que se nos viene un año sumamente interesante: ya de por sí el segundo año de una administración federal, de la mano de la disminución en las participaciones federales, suena interesante en el contexto político, en Coahuila hay que añadirle el tema electoral y las posibles intromisiones del ejecutivo federal y estatal. 

Sin duda 2020 podría definir el rumbo del resto del sexenio estatal y federal.

REFLECTOR
Francisco J. Rodríguez