Hoy 14 de febrero, busco en todos los colores, con ahínco yo me esmero, en gozar con sus sabores.

Dos historias vueltas verso, les platico en ésta fecha, del amor soy un converso, y la amistad en mí barbecha.

La primera tiene inicio, y muy lejano su final, es un nombre que acaricio, y su tiempo es siempre actual. Proveniente de sus mares, en mis cerros fusionó, sus ojos cual dos altares, donde mi pasión ardió.

A mis días les puso nombre, a mis cielos su fulgor, nada hay que no se asombre, ante tan sublime amor. Son sus brazos un refugio, que convierten los fragores, invocando un artilugio en campos llenos de flores.

A mi ser le da sentido, mis latidos acompasa, en su vida yo me anido, y mi vuelo todo arrasa.

Nada lejos, todo cerca, siempre adentro, nunca afuera, a la vida ella le merca, pura miel y buena cera.

Cuando escribo ella está atenta, su presencia me vigila, y se “muere” de contenta, cuando el texto bien se afila. Es la autora de mi libro, que mi vida no ha parido, y con eso ahora vibro, porque ella lo ha querido.

Va a nacer en éstos días, y me lleno de entusiasmo, estará lleno de “crías”, arropadas con sarcasmo. Quiero hacer lo que no existe, platicándoles un cuento, a ver si el papel resiste ese terco nacimiento.

Son historias de la vida, que ella pide les platique, aunque debo atar la brida, y al humor ponerle dique. El trasfondo de ese libro, es dejar muy bien sentado, que a la vida yo desfibro tratando de estar centrado.

Entre líneas va a leerse, una que otra encrucijada, y a fuerza tendrá que verse, una que otra tontejada. Más que un hijo será un nieto, por aquello de la edad, pero no me quedo quietome rebasa la ansiedad.

El proyecto tiene nombre, es un tanto irreverente, yo quisiera que se asombre, por lo menos una gente. Ligo ahora dos historias, dedicada la primera, a mi Gaby sus victorias, la segunda es mi quimera.

Las dos ahora se entrelazan, para hablar de algo candente, las hordas que hoy amenazan, a un gobierno decadente. Esas hordas juegan rudo, son fenómenos que acechan, en palacio hicieron feudo, y a unos y otros los cohechan.

Por un lado amenazando, por el otro lisonjean, a la razón destazando, y al buen tino bien lo afean.

A la audiencia monetizan, con discursos y ocurrencias, y por dios que catequizan, desafiando a todas las ciencias.

Hace dos mil veinte años, un judío predicaba, en la tierra a sus rebaños, y así él evangelizaba.

Al más pobre él le daba, esperanza allá en los cielos, y la fe bien se abrevaba aún estando por los suelos.

Hoy en México nos dicen, y éste día se celebra, que entre todos armonicen, aunque la inseguridad afiebra. Con cartillas moralinas, y exhortos muy mal fundados, por todos lados hay ruinas, y cuchillos afilados.

Nos lo cuentan muy bonito, tienen a la gente extasiada, gobernar es más que un rito, traen la cosa bien rifada. Hoy embaucan a los ricos, con la tierra prometida, prefirieron, buenos chicos, del gobierno su acogida.

La gente gusta del cuento, quieren gallos populares, esto es puro ablandamiento, son programas clientelares. De una cosa estoy seguro, este gobierno sí sabe, a lo que darle muy duro, y es que el miedo no se acabe.

¿Miedo a qué? Yo les respondo, A dejar de ser bien pobres, pues al que no toca fondo en vez de plata, puros cobres.

¿No te gusta lo que hacemos?, me dijo uno del gobierno, bajo la manga tenemos, ases dignos del averno. Así juegan los señores, transformados por la cuarta, más te vale que no llores, mejor la acción desensarta.

Por las ideas se comienza, más no te quedes en ellas, no te gane la vergüenza, de los buenos sigue huellas. No tenemos contrapesos, el gobierno va con todo, los ipecos están tiesos, “que otros vayan, yo ni modo”.

Los políticos vendidos, traen la cola entre las patas, andan todos bien fruncidos, correteando entre las ratas. Ni un partido guisa un huevo, están en el agujero, “de tarugo yo me muevo, no le hace que tenga fuero”.

Unos huyen de sus cloacas, mal llamadas partidistas, van dejando atrás sus cacas, y se dicen muy altruistas. De todos no se hace ni uno, se olvidaron de la gente, ya les tocará su ayuno, cuando les claven el diente.

La memoria en el palacio, es tan grande como el ego, a cada uno un cartapacio, “si le siguen, me los friego”. Son ingenuos o así se hacen, los de grandes monopolios, del tamal se satisfacen, y lo pagan con sus folios.  

Con rifas y otros enredos, son muy buenos distractores, son contados con los dedos, los que no están de floreros. Son legados del pasado, de partidos hoy hincados, todos menos Muñoz Ledo, los demás tan bien fregados.

CAJÓN DE SASTRE

Estas fueron las historias, del 14 de febrero, espero que las euforias, no se vuelvan un mugrero. Que hoy la vida bien te abrace, te deseo de corazón, y que un buen amor te lace, y nunca encuentres el cordón.

placido.garza@gmail.com

Plácido Garza