El 16 de septiembre, fecha en que se conmemora el inicio en 1810 de las luchas por la independencia de México, ha sido una fecha muy significativa en la vida cotidiana de Saltillo. Igualmente significativo ha sido el desarrollo como institución educativa del Ateneo Fuente, cuya vida se ha ligado en numerosas ocasiones a la conmemoración de la Independencia.

La presencia del Ateneo Fuente ha sido de tan alto valor para los gobiernos y la comunidad saltillense, que desde sus primeros años se enlazaron las fechas de mayor significado para la institución con las festividades cívicas de trascendencia local y nacional. Así como también cualesquier celebración, inauguración y aniversario del propio Ateneo era aprovechado para realizar dentro del programa actos cívicos importantes para la comunidad saltillense. La práctica se volvió tradición, de modo que las autoridades del estado elegían regularmente la fecha del 16 de septiembre para celebrar las cuestiones trascendentales del Ateneo como parte de las fiestas patrias.

La Biblioteca del Ateneo, por ejemplo, fue inaugurada el 16 de septiembre de 1894. El acto estuvo signado por el fervor patrio, en gran parte debido al discurso del profesor José María García de Letona. En su pieza oratoria dijo que si México había logrado su libertad en lo político, ahora había de alcanzar la independencia en lo intelectual, y que para lograrlo no bastaba un solo maestro y un solo libro, sino una biblioteca como la que se inauguraba en esos momentos, “abierta a todas las ideas y libre para todas las aspiraciones”.

En la misma fecha, pero del año de 1918, tuvo lugar un acto de suma trascendencia para el Ateneo y para la cultura del estado de Coahuila: la apertura de una exposición de pinturas traídas de la Academia de San Carlos en la Ciudad de México, las primeras que integraron la colección de la Pinacoteca del Ateneo, por lo que el 16 de septiembre de 1918 se considera fecha de su fundación. Hoy hace un siglo.

El 16 de septiembre de 1910 se develó la estatua de don Juan Antonio de la Fuente que preside el edificio del Ateneo en su explanada. Mandada hacer por el Gobierno del Estado y la Sociedad Estudiantil “Juan Antonio de la Fuente”, se colocó inicialmente en una rotonda de la Alameda Zaragoza, en la que hoy se encuentra el obelisco a los Niños Héroes, y en 1935 fue reubicada al edificio de la escuela a la que dio su apellido: Ateneo Fuente.

En 1933, y con gran fastuosidad, fue inaugurado el edificio que ocupa el Ateneo, construido por don Nazario Ortiz Garza, con fiestas que se extendieron desde el 14 hasta el 16 de septiembre. El día 15 se hizo la declaratoria inaugural del edificio, y el recinto del Paraninfo se inauguró el día siguiente,16 de septiembre.

La historia de la Pinacoteca es una interesante historia hasta ahora no bien indagada. Las pinturas fueron traídas de la Academia de San Carlos por iniciativa del gobernador Gustavo Espinosa Mireles, apoyado por don Venustiano Carranza, entonces presidente de la República. En la elección y envío de las obras actuó don Artemio de Valle-Arizpe, eximio escritor y en ese tiempo joven abogado residente en la Ciudad de México. Lo interesante es cómo se conjuntó en los tres coahuilenses, de diferentes edades, el sentimiento ateneísta y el deseo de retribuirle a la escuela de sus años mozos, y precisamente, en terrenos de la cultura: los tres fueron alumnos del Ateneo Fuente. Solamente ha sido estudiada la aportación de don Artemio a la cultura. Falta estudiar la de los dos políticos coahuilenses.

El Ateneo está de manteles largos, celebrando el centenario de la Pinacoteca y los aniversarios 124 de la Biblioteca, 97 de la estatua de don Juan Antonio de la Fuente, y 85 de su emblemático edificio. Enhorabuena.