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En menos de tres minutos ya tenía en la lona al pugilista Dominic Breazeale

Deontay Wilder busca ser el nuevo Mike Tyson en la división de los completos y va por muy buen camino. Ayer resolvió con rapidez y contundencia un asunto con Dominic Breazeale.

Wilder volvió a ganar el sábado tras noquear a Breazeale con un potente derechazo en el primer asalto para defender su título de pesos pesados.

“Había mucha hostilidad y se dijeron muchas cosas, y simplemente salió de mí esta noche”, comentó el púgil.

Wilder lastimó a Breazeale con un derechazo en la cabeza al principio de su pelea en el Barclays Center, pero el aspirante se había recuperado de ese primer ataque. Sin embargo, no pudo con otro derechazo más tarde en el mismo asalto que lo dejó sobre la lona tratando de levantarse mientras el árbitro Harvey Dock contaba a 2:17 de iniciar el combate.

“Cuando le golpeé con la derecha la primera vez, su lenguaje corporal cambió”, señaló Wilder.

Y con el último, Breazeale se desplomó.

Wilder llegó al combate con la espina clavada tras un empate ante Tyson Fury en diciembre y buscó un hombre que pagara los platos rotos.

Ahora, Deontay Wilder tiene un récord de 41-0-1 y buscará la revancha ante Fury o una pelea de unificación ante Joshua.