La sierra de Sinaloa y Durango tiene las más bajas temperaturas del País. Los frentes fríos son aviso del clima congelante que puede favorecer a las autoriades

Curtidas en la lucha contra el narcotráfico, las tropas de élite de la Marina Armada de México, -grupos bien entrenados y, sobre todo, integrados por elementos de confianza, tanto para las autoridades mexicanas como para las estadounidenses-, en las últimas semanas han visto cómo Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, rompió el cerco que estaba estrechándose para recapturarlo tras su peliculesca huída del penal de alta seguridad donde estaba preso.
 
Ahora se sabe que la primera escapada se dio en Los Mochis, Sinaloa, a fines del mes de julio, en que salió de la cárcel por el famoso túnel que llegaba a la celda del narcotraficante más buscado del País.

Después, hace dos semanas, burló  el cerco de un rancho ubicado en la sierra entre Sinaloa y Durango.

En esta ocasión, confirmaron voceros del área de seguridad, “El Chapo” fue herido en las piernas y el rostro.
Literalmente hay miles de marinos, soldados y policías asignados a la localización y captura del capo sinaloense. 

Y es que para el Gobierno de la República el asunto no es solo un caso de seguridad pública y lucha contra el crimen organizado. No. Capturar a Guzmán Loera es un golpe con el que las autoridades pueden recuperar algo de la confianza que la población mexicana le niega -casi sistemáticamente y en automático- a funcionarios de cualquier partido político y de los tres niveles de Gobierno.

Por lo pronto, se sabe que “El Chapo” sigue en territorio mexicano, lo que significa que ha sido efectivo el blindaje paa evitar su salida del País. 

También ha quedado establecido que su ubicación más específica está en las montañas del llamado Triángulo de Oro, entre Sinaloa y Durango. 

En ese agreste escenario, el invierno registra las más bajas temperaturas de México. De hecho los actuales frentes fríos son un aviso del frío congelante que dificultará la movilidad del narcotraficante quien, en 2014, fue detenido por infantes de Marina que ahora están nuevamente tras sus huellas, las del Enemigo Público Número Uno del País.  

Otra certeza sobre la huída de “El Chapo” tiene que ver con el misterioso piloto aviador que desde Querétaro trasladó al capo a su actual ubicación.

El líder del Cártel de Sinaloa, pues, está en un territorio que conoce bien, pero las tropas que lo persiguen además estar bien entrenadas, cuentan con la mejor tecnología y el equipo más sofisticado para esta cacería.

Fuentes bien enteradas destacan el apoyo que por partida doble tiene “El Chapo” Guzmán en su huída: Ismael “El Mayo” Zambada, uno de los grandes capos del narco mexicano y, sorpresivamente, en una hipótesis aparentemente por confirmar, el Cártel Jalisco Nueva Generación.

De resultar cierta está alianza, impensable al inicio de este año, las dificultades crecen, pero no son imposibles de salvar.

Ojalá que las fuerzas del Estado mexicano cierren pronto con éxito este capítulo, para enfocar la atención en procurar el bienestar de los mexicanos.